Actualmente, AWS opera con una tasa de ejecución anual de $184 mil millones, habiendo registrado ingresos de $46 mil millones en el tercer trimestre de 2026, lo que representa un impresionante crecimiento interanual del 39%, el más rápido en casi cinco años. Alcanzar la marca del billón de dólares en los próximos 5 a 10 años implica un crecimiento sostenido y masivo. Para lograrlo, Amazon ha dejado claro que continuará su agresiva estrategia de inversión en gastos de capital (capex). En 2026, este gasto rondó los $220 mil millones, con la mayor parte destinada a AWS y sus iniciativas de IA, y se espera que esta cifra sea “significativamente mayor” en 2027. Esta estrategia refleja no solo la confianza de Amazon en el futuro de la nube y la IA, sino también la comprensión de que el liderazgo en estos campos requiere una inversión inicial monumental. La noticia es relevante porque subraya la magnitud de la oportunidad en la IA, el nivel de inversión requerido para competir y el impacto que tendrá esta expansión en todo el ecosistema tecnológico global.
Cómo funciona esta estrategia de inversión y crecimiento
El plan de AWS para alcanzar la marca del billón de dólares se basa en una combinación de expansión de infraestructura y liderazgo tecnológico en inteligencia artificial. La columna vertebral de esta estrategia es el gasto de capital. Amazon está construyendo y equipando centros de datos a un ritmo vertiginoso, desplegando aceleradores de IA a una velocidad asombrosa, con Jassy mencionando que se instala uno “cada 14 segundos”. Esto no solo aumenta la capacidad de computación y almacenamiento de AWS, sino que también garantiza que estén a la vanguardia en el procesamiento de cargas de trabajo de IA, que son intensivas en recursos.
La demanda de servicios en la nube, y específicamente de IA, está en auge. El 'backlog' de AWS, es decir, el valor total de los contratos futuros por servicios ya comprometidos, asciende a $578 mil millones, lo que proporciona una “muy buena visibilidad” de la demanda hasta 2029. Esto indica que la inversión actual se justifica por compromisos a largo plazo de grandes empresas que buscan modernizar sus operaciones y aprovechar el poder de la IA. La estrategia también implica la expansión de su huella global y regional a través de “Local Zones” en mercados clave y el desarrollo de nubes soberanas para atender requisitos específicos de datos y cumplimiento normativo. Si bien estas inversiones son esenciales para el crecimiento futuro, tienen un costo significativo: el flujo de caja libre de Amazon ha sido negativo en $42.4 mil millones en los últimos doce meses, una cifra que Jassy atribuye directamente a estas ambiciosas inversiones en IA, las cuales considera una “oportunidad única en la vida”.
Qué cambia para los profesionales tech
La inmensa apuesta de AWS por la IA y el crecimiento de la nube traerá cambios profundos y oportunidades sin precedentes para los profesionales de la tecnología, especialmente en Latinoamérica.
En primer lugar, la demanda de talento especializado se disparará. Se necesitarán arquitectos de soluciones en la nube, ingenieros de machine learning, científicos de datos e ingenieros de DevOps con experiencia en AWS y en la implementación de servicios de IA. Las habilidades en plataformas como Amazon SageMaker, Bedrock, o servicios especializados de inferencia y entrenamiento de modelos serán altamente valoradas. Esto creará una ola de nuevas oportunidades laborales y la necesidad de una rápida recapacitación y especialización para aquellos que buscan avanzar en sus carreras.
Para las empresas, la accesibilidad a infraestructura de IA de punta se mejorará significativamente. Las “Local Zones” y la expansión de centros de datos en la región, como los $5 mil millones proyectados para México o los $4 mil millones para Chile, significan una menor latencia, mayor resiliencia y la capacidad de cumplir con requisitos de soberanía de datos locales, algo crucial para sectores como finanzas o gobierno. Esto permitirá a startups y grandes corporaciones latinoamericanas innovar más rápidamente, desplegar soluciones de IA sin la necesidad de invertir en infraestructura propia, y escalar sus operaciones de manera más eficiente. La colaboración con socios regionales, como la alianza con Liberty Latin America (LLA), valida aún más este enfoque en la adopción local.
Sin embargo, también surgirán desafíos. La complejidad de gestionar los costos de los servicios de IA, que pueden ser elevados, requerirá una gestión financiera y técnica meticulosa. La rápida evolución de las herramientas y servicios de IA exigirá un aprendizaje continuo para mantenerse relevante. Además, la implementación de IA requerirá una comprensión profunda de las implicaciones éticas y regulatorias, ya que países como Chile ya están legislando sobre el almacenamiento de datos sensibles y el uso de la IA. Los profesionales deberán estar preparados para navegar no solo la tecnología, sino también el entorno legal y ético que la rodea.
Qué viene después: el camino hacia el billón y el papel de Latinoamérica
El camino de AWS hacia el billón de dólares es un maratón, no un sprint, proyectado para los próximos 5 a 10 años. Los próximos pasos se centrarán en consolidar su liderazgo en la nube y la IA, y los observadores del mercado estarán atentos a varios indicadores clave. El crecimiento continuo de los ingresos de AWS, la evolución del capex de Amazon y la gestión de su flujo de caja libre serán cruciales para evaluar el progreso. También será fundamental observar la adopción de sus servicios de IA, como Bedrock, por parte de grandes empresas y la capacidad de AWS para innovar y mantenerse por delante de competidores como Microsoft Azure y Google Cloud Platform.
Para Latinoamérica, el futuro es prometedor y estratégico dentro de este plan global. AWS ya está invirtiendo fuertemente en la región, con una proyección de casi $11 mil millones en infraestructura de nube e IA en los próximos 15 años. Esto se traduce en oportunidades directas e indirectas: creación de empleo, desarrollo de ecosistemas tecnológicos locales y mayor acceso a capacidades de IA de vanguardia para empresas de todos los tamaños. Países como Brasil, con el programa “Treina Brasil” que busca capacitar a 1 millón de personas en portugués para 2028, se beneficiarán directamente de la inversión en talento.
La evolución regulatoria en torno a la IA y la protección de datos en la región también será un factor determinante. AWS deberá seguir adaptándose a las normativas locales, como la Ley 19.628 de Chile o las nuevas regulaciones de IA, para asegurar la soberanía y el cumplimiento de datos, lo que a su vez generará nuevas demandas en la infraestructura y los servicios. El éxito de AWS en alcanzar su meta de un billón de dólares no solo redefinirá el panorama de la computación en la nube, sino que también consolidará a Latinoamérica como un actor clave en la economía digital global, impulsado por la innovación y la inversión en IA.