La gravedad de esta situación fue puesta de manifiesto por estudios clave. Un informe de Radar da Telecom, que cruza datos de Anatel con información del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) y la Investigación Nacional por Muestra de Domicilios (PNAD), fue pionero en revelar este 'mercado invisible'. Posteriormente, un estudio encargado por la Asociación NEO a la consultora Telco Advisors estimó que el mercado real de banda ancha fija en Brasil es un 23% más grande de lo que Anatel registra, totalizando aproximadamente 63.6 millones de accesos activos frente a los 51.6 millones declarados oficialmente. Estos números, de acuerdo con DPL News, son un llamado de atención urgente para reguladores, operadores y formuladores de políticas.
La existencia de estos accesos invisibles importa ahora más que nunca porque la infraestructura de internet es un pilar fundamental para el desarrollo económico, la educación y la inclusión social. Sin datos precisos sobre dónde y cómo se conectan los ciudadanos, resulta imposible diseñar políticas públicas efectivas, planificar inversiones estratégicas en infraestructura o incluso evaluar el verdadero alcance de la digitalización. Esta situación pone en jaque la credibilidad de las estadísticas sectoriales y frena el progreso hacia una verdadera sociedad conectada, no solo en Brasil, sino con ecos que resuenan en toda la región latinoamericana.
Como funciona la brecha de los 'accesos invisibles'
La problemática de los 'accesos invisibles' no surge de una única causa, sino de una combinación de factores complejos y sistémicos que afectan la integridad de los datos reportados a Anatel. Los estudios han identificado tres razones principales detrás de esta disparidad:
Primero, la subdeclaración de accesos por parte de las propias operadoras autorizadas. Esto ocurre debido a fallas operativas internas en el envío de datos y, crucialmente, a vacíos en el modelo de monitoreo y fiscalización de Anatel. Los informes indican que más de la mitad de las operadoras autorizadas (un 52.9%) no reportaron ningún dato entre enero de 2024 y febrero de 2025. Esta falta de reporte sistemática crea agujeros negros masivos en el panorama de la conectividad. La Ley 14.744/23, que equipara el Servicio de Comunicación Multimedia (SCM) a un servicio de telecomunicaciones, ha intentado simplificar el marco, pero la implementación y el cumplimiento siguen siendo un desafío.
Segundo, la provisión informal de servicios, es decir, la operación de proveedores de internet que actúan sin la debida autorización de Anatel. Estas pequeñas y medianas empresas, a menudo arraigadas en comunidades locales o áreas menos atendidas por grandes operadores, proveen conectividad sin adherirse a los requisitos regulatorios de declaración de datos. Si bien llenan un vacío en la conectividad, su informalidad contribuye directamente a la invisibilidad estadística.
Y tercero, el fenómeno de los municipios 'supernotificados'. Algunos grandes operadores tienden a concentrar la declaración de sus accesos en las ciudades donde tienen sus domicilios fiscales, en lugar de distribuirlos por los municipios donde realmente prestan el servicio. Esta práctica distorsiona las estadísticas locales, haciendo que ciertos municipios parezcan estar mejor conectados de lo que realmente están, mientras que otros quedan subrepresentados.
Geográficamente, la subdeclaración es más pronunciada en las regiones Norte (25.9% / 26.9%) y Nordeste (24.1% / 25.8%) de Brasil. Estados específicos muestran índices aún más elevados, como Alagoas (35.6% / 35.8%), Amazonas (33.5% / 34.6%) y Maranhão (31.9% / 33.6%). Se han identificado 866 municipios en situación crítica donde, según los estudios, al menos el 70% del mercado estimado de banda ancha se encuentra fuera de los registros oficiales de Anatel. Esto dibuja un mapa de desigualdad digital mucho más complejo de lo que sugieren las cifras oficiales y subraya la urgencia de una intervención regulatoria y de mercado.
Que cambia para los profesionales tech
Para los profesionales tech en Brasil y en toda América Latina, la revelación de estos 'accesos invisibles' no es solo una noticia interesante; es un cambio de paradigma que exige una reevaluación de estrategias y enfoques. En primer lugar, la distorsión de los datos de mercado significa que cualquier análisis basado únicamente en las cifras oficiales de Anatel o reguladores similares en otros países de la región es inherentemente incompleto y potencialmente engañoso. Esto afecta la planificación de la inversión en infraestructura, desde la expansión de redes de fibra óptica (FTTH, que en Latam alcanzó una penetración del 33.4% a finales de 2022) hasta el despliegue de tecnologías emergentes como el 5G.
Para los inversores y gestores de infraestructura, la falta de una imagen clara del mercado real implica un mayor riesgo y menor precisión en las proyecciones de demanda. ¿Cómo decidir dónde invertir en una nueva red si la base de clientes existente es un misterio? Las oportunidades en áreas supuestamente 'desatendidas' podrían ser menos o más amplias de lo que parece, lo que requiere una investigación de mercado mucho más profunda y el uso de fuentes de datos alternativas, como los reportes del IBGE o PNAD en el caso brasileño.
Los proveedores de servicios de internet (ISPs), especialmente los pequeños y medianos que conforman una parte vital del ecosistema en América Latina, se enfrentan a un escenario de competencia desigual. Aquellos que operan informalmente evaden impuestos y costos regulatorios, lo que les permite ofrecer precios potencialmente más bajos, minando la competitividad de las empresas que cumplen con todas las normativas. Esto presiona a los ISPs formales a ser más eficientes o a encontrar nichos de mercado donde el cumplimiento regulatorio sea valorado. Asimismo, surgen oportunidades para la formalización de muchos de estos proveedores, integrándolos en la cadena de valor regulada.
Desde la perspectiva de la regulación y la política pública, los profesionales tech que colaboran con gobiernos o agencias deben abogar por marcos que no solo exijan la declaración de datos, sino que también implementen sistemas de monitoreo más robustos y, posiblemente, incentivos para la formalización de operadores. La asequibilidad sigue siendo un gran obstáculo en Latam, con los planes de datos representando un promedio del 2.7% del ingreso familiar mensual, lo que significa que la regulación debe también buscar soluciones que combatan la informalidad sin penalizar el acceso asequible.
Finalmente, para los desarrolladores de tecnología y servicios digitales, la realidad de los 'accesos invisibles' subraya la necesidad de diseñar soluciones que sean resilientes a la variabilidad de la conectividad y que puedan operar en entornos donde la infraestructura de red es heterogénea y, a veces, informal. También abre la puerta a la innovación en el monitoreo y la verificación de datos de conectividad, utilizando tecnologías como el análisis geoespacial y la inteligencia artificial para construir una imagen más precisa del panorama digital.
Que viene despues
La revelación de los 'accesos invisibles' en Brasil marca el inicio de una fase crítica para el sector de telecomunicaciones y para la política digital del país. Lo que viene después será una combinación de respuesta regulatoria, adaptación del sector privado y un debate más amplio sobre la verdadera situación de la conectividad en América Latina.
Anatel se enfrenta a la imperativa tarea de revisar y fortalecer sus mecanismos de recolección y verificación de datos. Esto podría incluir la implementación de plataformas de reporte más sencillas y robustas, la intensificación de las fiscalizaciones y la imposición de sanciones más severas a los operadores que incumplan. También se espera una mayor colaboración con entidades como el IBGE para cruzar datos y obtener una visión más completa. La Ley 14.744/23, que busca modernizar el marco regulatorio, ofrece una oportunidad para abordar estas deficiencias.
Desde la perspectiva de la industria, asociaciones como NEO jugarán un papel crucial en la promoción de mejores prácticas y la concientización sobre la importancia de la transparencia en los datos. Es probable que los grandes operadores busquen formas de formalizar a los pequeños proveedores informales, ya sea a través de acuerdos de mayorista o programas de asociación, transformando un problema en una oportunidad de expansión de mercado y cumplimiento.
El contexto latinoamericano es igualmente relevante. América Latina ha demostrado un impresionante crecimiento en banda ancha fija, siendo la segunda región con mayor proporción de adiciones netas a nivel global (10.84% en el primer trimestre de 2025). Brasil, a pesar de sus desafíos, superó los 31.6 millones de suscriptores de fibra a finales de 2022. Sin embargo, la brecha digital persiste, con menos del 20% de la población regional teniendo acceso a banda ancha de alta calidad y una marcada diferencia entre zonas urbanas (74% de hogares con acceso fijo) y rurales (42%).
Expertos como Samuel Beltrán, consultor de SmC+, señalan el