Brasil impulsa la IA en el SUS
El Ministerio de Salud de Brasil está dando un paso audaz al avanzar con planes para integrar soluciones de inteligencia artificial y salud digital en el Sistema Único de Salud (SUS) aún en 2026, bajo el paraguas del programa SUS Digital. Este ambicioso proyecto busca modernizar el vasto sistema de salud pública brasileño, que atiende a más de 200 millones de personas, a pesar de las complejidades inherentes a un año electoral. La iniciativa, según reveló Ana Estela Haddad, secretaria de Información y Salud Digital del Ministerio de Salud, ya ha completado la primera fase de selección de propuestas para un banco de soluciones tecnológicas. El edital inicial, lanzado en enero de 2026, atrajo cerca de mil inscripciones, de las cuales 667 propuestas cumplieron con los requisitos técnicos y 398 fueron habilitadas para integrar la red del Laboratorio Inova SUS Digital. De estas, un impresionante 273 propuestas se centran específicamente en el uso de IA. Estas soluciones abarcan un espectro amplio de aplicaciones, incluyendo la mejora de la interoperabilidad de sistemas, la telemedicina, el desarrollo de medicina personalizada, dispositivos médicos inteligentes, la Internet de las Cosas (IoT), robótica y herramientas avanzadas para la gestión en salud. La procedencia de las propuestas es diversa, con 284 de empresas, 64 de universidades (60 de ellas públicas), 16 de institutos federales y 34 de otras organizaciones, lo que subraya la colaboración multisectorial que impulsa este programa. La magnitud de esta inversión y el alcance de las soluciones de IA prometen transformar la eficiencia y accesibilidad del SUS, un sistema que por su tamaño ya es el mayor sistema universal de salud del mundo.
Los datos hablan: un mercado en expansión y desafíos
La infraestructura digital del SUS ya muestra un crecimiento robusto, con la Rede Nacional de Dados em Saúde (RNDS) registrando un aumento superior al 400% desde 2023, acumulando actualmente cerca de 4.7 mil millones de registros. Este vasto repositorio de datos es un activo invaluable para el entrenamiento y la aplicación de algoritmos de IA. El Plan Brasileño de Inteligencia Artificial refuerza esta visión, con una previsión de inversiones de R$ 23 mil millones entre 2024 y 2028 en diversas áreas, incluyendo la salud. El mercado brasileño de IA aplicada a la salud refleja este dinamismo, habiendo movido US$ 128.4 millones en 2024, con proyecciones de alcanzar los US$ 780 millones hasta 2030, a una impresionante tasa de crecimiento anual del 35%. Actualmente, el 18% de los establecimientos de salud brasileños ya utilizan IA, con una mayor adopción en la red privada (25%) frente a la pública (11%). Los hospitales más grandes (con más de 50 camas) lideran esta tendencia con un 31% de adopción. Es notable que aproximadamente el 76% de los establecimientos que emplean IA utilizan herramientas de IA generativa, como ChatGPT y Gemini. Sin embargo, no todo es progreso sin obstáculos. Investigadores como Marcela Quaresma Soares (SciELO, marzo de 2026) señalan barreras estructurales significativas, incluyendo la fragmentación de los sistemas de información, las marcadas desigualdades regionales y las lagunas en la formación profesional. La regulación es otro pilar fundamental; el Consejo Federal de Medicina (CFM) publicó la Resolución CFM nº 2.454/2026 en febrero, con entrada en vigor en agosto de 2026, normatizando el uso de la IA en la medicina. Esta resolución es clave, ya que establece que la responsabilidad final de las decisiones clínicas recae siempre en el médico y clasifica los sistemas de IA por niveles de riesgo, buscando garantizar la seguridad y la ética. A pesar del optimismo, un estudio de 2024 del Cetic.br/NIC.br, “Inteligência Artificial na saúde: diagnóstico qualitativo sobre o cenário brasileiro”, indica que el país está “apenas engatinhando” en su viaje de IA en salud, a pesar del enorme potencial de los datos del SUS.
Qué significa para América Latina: Liderazgo y regulación
La iniciativa brasileña coloca al país a la vanguardia de la salud digital en América Latina. La capacidad de un sistema universal como el SUS, que atiende a una población masiva, para integrar IA, sienta un precedente vital para otros países de la región que buscan modernizar sus propias infraestructuras sanitarias. La regulación de la IA en América Latina, aunque incipiente, está ganando terreno. Países como Argentina, Chile y Colombia han lanzado iniciativas para fomentar su uso en la salud, pero Perú es el único país de la región que hasta ahora cuenta con una ley específica sobre IA, promulgada en julio de 2023. Brasil, por su parte, demostró su compromiso internacional al firmar un acuerdo en octubre de 2025, convirtiéndose en el primer país latinoamericano en integrar Health AI, una organización global dedicada a los mecanismos regulatorios para la IA en la salud. Esta participación subraya la intención de Brasil de no solo desarrollar, sino también de regular la IA de manera responsable. El ecosistema de startups de salud en América Latina está floreciendo, con un crecimiento del 37.6% en inversiones en 2024, alcanzando los US$ 253.7 millones, lo que indica un campo fértil para la innovación y la colaboración regional. Expertos como Kenneth Corrêa, profesor de IA de la FGV, y Cláudio Lotenberg, presidente del Consejo de la Sociedad Beneficente Israelita Brasileira Albert Einstein, coinciden en que la regulación y la adopción de la IA son cruciales para garantizar la seguridad y reducir las desigualdades. Robert Pearl, de la Universidad de Stanford, incluso ha calificado a Brasil como un “solo fértil” para el uso de la IA en la salud. El Ministro de Salud, Alexandre Padilha, ha estado activamente buscando alianzas tecnológicas mundiales, incluyendo reuniones con empresas chinas como Neusoft, Mindray y Huawei, lo que podría acelerar aún más la implementación de soluciones inteligentes en el SUS. Este enfoque multifacético, que combina inversión pública, participación del sector privado y universitario, y una clara visión regulatoria, posiciona a Brasil como un referente en la integración de la IA en sistemas de salud a gran escala, ofreciendo valiosas lecciones y oportunidades para toda la región.