La noticia, que resuena con fuerza en el ámbito tecnológico, no ha pasado desapercibida. RocketNews replicó el artículo de TechCrunch el mismo 21 de junio de 2026, mientras que AI Weekly publicó el 22 de junio de 2026 el artículo "Baidu Apollo Go Tops Waymo in New Global Robotaxi Index", que también se hizo eco de la metodología y los resultados del índice. Adicionalmente, informes previos como "Global Leaders in Robotaxis 2026" de Counterpoint Research, del 16 de junio de 2026, ya señalaban a Baidu Apollo Go, WeRide y Pony.ai como firmas punteras, anticipando que China y EE. UU. concentrarán la mayor parte de las operaciones globales de robotaxis para 2035. DataM Intelligence, en su lista "Top 10 Robotaxi Companies Transforming Transportation in 2026" del 30 de mayo de 2026, también resaltaba el liderazgo de ambas naciones en el despliegue comercial.
China vs. Estados Unidos: Liderazgo en la movilidad autónoma
La competencia por la hegemonía en el sector de los robotaxis se ha intensificado, con China y Estados Unidos emergiendo como los principales contendientes. El índice de Autnmy AI no solo confirma esta rivalidad, sino que otorga una ventaja considerable a las empresas chinas en el presente.
China (Actor Principal):
Las ventajas de China en esta carrera son multifacéticas. Baidu Apollo Go, con su impresionante crecimiento, reportó 3.2 millones de pedidos en el primer trimestre de 2026, lo que representa un aumento interanual de más del 120%. Sus operaciones se extienden a 22 ciudades chinas, demostrando una escala y una penetración de mercado significativas. Pony.ai, otro jugador clave, ha expandido su flota global superando los 1,700 vehículos en mayo de 2026, con ambiciones de alcanzar los 3,500 para fin de año y un objetivo de ingresos que triplica los de 2025. WeRide, por su parte, contaba con aproximadamente 1,000 robotaxis domésticos a fines de abril de 2026. Este rápido despliegue y la ambición de crecimiento están respaldados por una fuerte inversión estatal y un ecosistema tecnológico en auge. Asia Pacífico, impulsada en gran parte por China, presenta la cuota de mercado regional de más rápido crecimiento, con un 33.1%.
Sin embargo, no todo es progreso sin obstáculos. Incidentes recientes, como una falla masiva de aproximadamente 100 robotaxis de Baidu en Wuhan en abril de 2026, han generado preocupaciones sobre la seguridad y han provocado un "período de enfriamiento" regulatorio en China. Esto subraya la importancia de equilibrar la innovación con la robustez y la confiabilidad del sistema.
Estados Unidos (Principal Retador):
Estados Unidos, con Waymo y Tesla a la cabeza, sigue siendo un actor formidable. Waymo tenía 620 vehículos autónomos registrados en California, mostrando un crecimiento del 7.5% en menos de un mes a partir de mayo de 2026, y se ha propuesto la ambiciosa meta de alcanzar 1 millón de viajes semanales en EE. UU. para finales de 2026. Tesla, aunque su enfoque en la autonomía total para sus vehículos de consumo difiere ligeramente del modelo de robotaxi de servicio, también es un innovador clave en el espacio. El país cuenta con un ecosistema de innovación robusto y grandes inversiones de capital de riesgo, lo que impulsa el desarrollo tecnológico. Goldman Sachs Research, por ejemplo, ha revisado al alza sus pronósticos para el mercado de robotaxis en EE. UU., proyectándolo a $19 mil millones para 2030 y $48 mil millones para 2035, citando despliegues comerciales más rápidos de lo esperado. Colaboraciones estratégicas, como la anunciada el 17 de junio de 2026 entre Stellantis, Wayve y Uber para el despliegue global de robotaxis de Nivel 4, demuestran la continua capacidad de innovación y expansión de las empresas estadounidenses.
Al igual que China, Estados Unidos ha enfrentado desafíos de seguridad. Waymo emitió un retiro del mercado de 672 vehículos en mayo de 2026 debido a un defecto de software, lo que ha puesto de manifiesto la complejidad de garantizar la fiabilidad en sistemas autónomos y el escrutinio regulatorio y público al que están sometidas estas tecnologías.
Los datos hablan: Un mercado en ebullición y sus desafíos
Las proyecciones para el mercado global de robotaxis son extraordinariamente ambiciosas, señalando un sector en plena ebullición. El mercado global de robotaxis se estima que crecerá desde $0.61 mil millones en 2025 a $1.27 mil millones en 2026. Las previsiones a más largo plazo son aún más impresionantes, proyectando el mercado entre $168 mil millones (según Counterpoint Research) y $415 mil millones (según Goldman Sachs Research) para 2035, alcanzando los $96.31 mil millones para 2034 con una Tasa de Crecimiento Anual Compuesto (CAGR) del 71.9%. Esta explosión se verá reflejada en la flota de vehículos; se espera que la flota global de robotaxis comerciales aumente de aproximadamente 7,000 vehículos en 2025 a 1 millón en 2030 y a la asombrosa cifra de 6 millones en 2035.
Las cifras operativas actuales de las empresas líderes subrayan el dinamismo del mercado. Como se mencionó, Baidu Apollo Go registró 3.2 millones de pedidos en el primer trimestre de 2026, mientras que Waymo tenía 620 vehículos autónomos registrados en California. Pony.ai, con su flota de más de 1,700 vehículos, y WeRide, con aproximadamente 1,000 robotaxis, demuestran la escala que ya han alcanzado estos operadores.
Expertos de la industria han compartido su visión sobre este panorama. Rob Grant, cofundador de Autnmy AI, calificó la "fuerte presencia de China en múltiples categorías" como un "dato inicial sorprendente", sugiriendo un cambio significativo en el equilibrio de poder. Murtaza Ali, director de investigación en Counterpoint Research, afirma que la industria del robotaxi se está transformando rápidamente en un "mercado de servicios de alto margen y escalabilidad masiva". Chen Yuhang, CEO de Yihang Intelligence, opina que los robotaxis han alcanzado un "punto de inflexión" en madurez técnica y viabilidad comercial, una postura respaldada por David Brown, director de investigación de energía integrada de Wood Mackenzie, quien señala que las "nuevas tecnologías de IA están transformando fundamentalmente la economía del despliegue".
No obstante, la expansión no está exenta de desafíos, especialmente en lo que respecta a la seguridad. Los incidentes de Baidu en Wuhan y el retiro de vehículos de Waymo han puesto de manifiesto la necesidad crítica de sistemas robustos y una supervisión constante. Expertos enfatizan la importancia de la transparencia y la validación rigurosa de la metodología de nuevos índices como el de Autnmy AI para garantizar su credibilidad a largo plazo y la confianza del público.
¿Qué significa para Latinoamérica? El desafío regulatorio y las primeras incursiones
Para Latinoamérica, la rápida evolución del mercado global de robotaxis, y la emergente dominancia china, presenta un escenario de oportunidades y desafíos complejos. La región se encuentra en etapas tempranas en la adopción y, crucialmente, en la regulación de vehículos autónomos. La mayoría de los países latinoamericanos carecen de un marco regulatorio específico y completo para esta tecnología. Las iniciativas actuales dependen de normativas generales existentes y un mosaico de leyes de tráfico, responsabilidad de producto y protección al consumidor, lo que genera incertidumbre jurídica y ralentiza el despliegue.
Un ejemplo de esta disparidad es Argentina, el único país con parámetros federales para autos autónomos en su Ley de Tráfico, aunque sin pautas claras de responsabilidad en caso de accidentes. Colombia regula sistemas de conducción automatizada hasta el nivel SAE 3, mientras que Perú avanza con la regulación de vehículos eléctricos e híbridos, sentando bases para futuras normativas autónomas. México, por su parte, discute normativas a nivel local, con implementaciones que varían por estado o ciudad. En Brasil, São Paulo ya realiza pruebas de taxis autónomos de Nivel 3, y el proyecto de ley 1317/2023 busca regular los sistemas de IA, clasificando a los vehículos autónomos como "sistemas de IA de alto riesgo", lo que podría establecer un precedente significativo para la región.
Aunque la infraestructura y el marco legal son un reto, la región no está ajena a la innovación. Existen iniciativas de "smart cities" y proyectos piloto que exploran el potencial de la autonomía. Lume Robotics, una startup brasileña, ya aplica tecnología autónoma en operaciones portuarias y logísticas, demostrando la capacidad local para desarrollar soluciones. Además, la reciente colaboración entre Stellantis, Wayve y Uber para el despliegue global de robotaxis de Nivel 4 mencionó específicamente a América del Sur (Argentina, Brasil) como parte de su alcance planificado, lo que sugiere un interés creciente de grandes actores globales en el potencial de la región. Esto implica que, si bien el liderazgo está en Asia y Norteamérica, Latinoamérica tiene la oportunidad de aprender de estas experiencias y adaptar las mejores prácticas, diseñando marcos regulatorios que fomenten la innovación segura y responsable, y que le permitan no quedarse atrás en esta nueva era de la movilidad.