Dimension Capital, fundada a finales de 2022 por los experimentados ex-socios de Lux Capital, Adam Goulburn y Zavain Dar, junto con Nan Li de Obvious Ventures, ha puesto su foco estratégico en lo que sus fundadores describen como la "digitalización de la fabricación de medicamentos" y la creación de nuevas biotecnologías. Su metodología es distintiva: combinan el talento de científicos de la computación con biólogos, una sinergia que, según ellos, ha comprimido los plazos de desarrollo de años a solo meses. Esta aceleración en la innovación convierte el momento actual en “singular en la historia” para esta convergencia tecnológica y científica.
Este optimismo no es exclusivo de Dimension Capital. A nivel global, la inversión en Inteligencia Artificial (IA) está experimentando un crecimiento explosivo. Según estimaciones de Goldman Sachs, se proyecta que el gasto en IA, abarcando desde centros de datos hasta la fabricación de chips especializados, aumente de 765 mil millones de dólares este año a la asombrosa cifra de 1,6 billones de dólares para 2031. Esta expansión masiva implicará que la capacidad global de los centros de datos se duplique para el año 2030. Sin embargo, no todo son buenas noticias. Expertos como Jim Bianco de Bianco Research L.L.C. han señalado que la concentración de inversores en tecnología es “sin precedentes”, lo que podría generar riesgos similares a los de la burbuja "puntocom". Freddy Lavric de Winthrop Capital Management agrega una nota de cautela, advirtiendo que, en los próximos dos o tres años, las empresas deberán demostrar que la IA genera ingresos incrementales, expande márgenes y mejora el flujo de caja, de lo contrario, el mercado podría cuestionar si el ciclo de inversión ha ido demasiado lejos.
Inversión en Deep Tech: Éxito Global y el Contraste Regional
El éxito de Dimension Capital se sustenta en un portafolio de empresas que valida su tesis de inversión. Algunos ejemplos destacados incluyen:
- Coefficient Labs: Esta empresa fue adquirida por el gigante de la IA Anthropic por un valor de 400 millones de dólares, demostrando la alta demanda de talentos y soluciones en este nicho.
- Chai Discovery: Dimension Capital co-lideró una ronda semilla de 30 millones de dólares, y la compañía posteriormente obtuvo 400 millones de dólares, alcanzando una valoración de 3.800 millones de dólares. Recientemente, Chai estableció un importante acuerdo de descubrimiento de fármacos con IA con Pfizer, lo que subraya la aplicación práctica de esta convergencia.
- NewLimit: Respaldada en su ronda Serie A en enero de 2025, esta empresa completó una ronda Serie C con una valoración de 3.100 millones de dólares y tuvo la segunda ronda de financiación biotecnológica más grande de 2026.
- Earendil Labs: Participó en una ronda Serie C de 787 millones de dólares.
- Odyssey Therapeutics: Dimension Capital impulsó una ronda de “crossover” y ancló su oferta pública inicial (IPO) de 279 millones de dólares en mayo.
Estas historias de éxito contrastan, en cierta medida, con el panorama de la tecnología profunda y la IA en América Latina y el Caribe (ALC). La región muestra un interés creciente y un dinamismo notable en este campo. La inversión institucional en deep tech en ALC alcanzó los 2.000 millones de dólares en 2023, lo que representa un impresionante aumento del 600% entre 2019 y 2023, involucrando a 340 startups. Sin embargo, estas cifras son considerablemente inferiores a las inversiones en Estados Unidos (52.000 millones de dólares), Europa (14.000 millones de dólares) y Asia (13.000 millones de dólares) en el mismo período.
La adopción de la IA en ALC está acelerándose, con la región representando el 14% de las visitas globales a soluciones de IA, superando ligeramente su 11% de usuarios de internet mundiales. La tasa de adopción de IA en la región es del 40%, aunque se mantiene por debajo de líderes como India (59%). Brasil, Chile y Uruguay se destacan como los países “pioneros” en la adopción de IA, y Brasil, en particular, lidera el mercado de IA en salud en Latinoamérica, proyectándose a tener un 31% de cuota en 2025. Este crecimiento, aunque prometedor, está frenado por desafíos estructurales que se hacen patentes al analizar los datos.
Los datos hablan: Una Brecha Persistente y un Potencial Innegable
Las cifras no mienten y evidencian tanto la magnitud de la oportunidad global como los desafíos específicos de Latinoamérica. Como se mencionó, el gasto global en IA se disparará de $765 mil millones a $1.6 billones para 2031, un crecimiento impulsado por la necesidad de capacidad de computación y una infraestructura de centros de datos que se duplicará para 2030. Un dato preocupante a nivel global es la advertencia de que los "hyperscalers" (Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta y Oracle) podrían gastar más en gastos de capital que lo que generan en flujo de caja libre para 2027, lo que podría indicar una fase de inversión muy agresiva.
En contraste, América Latina, que representa el 6,6% del PIB mundial, recibe solo el 1,12% de la inversión global en IA. La inversión total en Investigación y Desarrollo (I+D) en la región es apenas el 0,60% del PIB regional en 2023, una cifra muy por debajo del 1,5% recomendado por organismos internacionales para fomentar la innovación. Por ejemplo, en México, el presupuesto de 2024 para ciencia, tecnología e innovación fue del 0,6% del PIB, lo que ilustra una infrainversión pública crónica.
La brecha de talento es otro factor crítico. La formación avanzada en IA es insuficiente y a menudo concentrada, lo que conduce a una "fuga de cerebros" de especialistas que buscan mejores oportunidades en mercados más desarrollados. A esto se suma una fragmentación regulatoria que dificulta la escalabilidad de proyectos y reduce el atractivo para la inversión internacional.
A pesar de estos obstáculos, el potencial de la IA en ALC es innegable. Se estima que la adopción de la IA podría añadir 1,3 billones de dólares al PIB de América Latina para 2030. Iniciativas como la inversión de Microsoft de 1.300 millones de dólares en México durante los próximos tres años para infraestructura de computación en la nube e IA, son un claro indicador del reconocimiento del potencial regional por parte de actores globales.
Qué significa para Latam: La Urgencia de Convertir Ciencia en Industria
Para los profesionales tech, inversores y líderes empresariales en Latinoamérica, el ascenso de firmas como Dimension Capital y la explosión de la deep tech en la intersección de ciencia y computación son una llamada de atención urgente. Este momento de convergencia tecnológica global representa tanto una enorme oportunidad como una serie de desafíos críticos que la región debe abordar. La capacidad de comprimir plazos de desarrollo de años a meses, como lo ha demostrado Dimension Capital en la fabricación de medicamentos, pone de manifiesto la eficiencia y el valor que esta aproximación puede generar.
Zavain Dar, de Dimension Capital, enfatiza la necesidad de firmas de capital de riesgo "específicas del sector, construidas de principio a fin para invertir exactamente en esta intersección". Esta visión resuena en Latinoamérica, donde la creación de fondos especializados y el fomento de ecosistemas de inversión orientados a la deep tech son fundamentales. Sin embargo, como lamenta Marcus Alburez, coautor del informe Latin American Dynamism Project (LADP), aunque la región tiene talento y recursos, “estamos fallando en el momento crucial en que la ciencia debe convertirse en industria”. Esta afirmación subraya la necesidad de superar la brecha de inversión, la fragmentación regulatoria y la insuficiente inversión pública en I+D.
Convertir este potencial en realidad significa no solo atraer más capital, sino también retener y formar talento especializado en IA, biotecnología y computación avanzada. Requiere un marco regulatorio armonizado que facilite la innovación y la escalabilidad, y una inversión estratégica, tanto pública como privada, que permita a las startups de deep tech de la región florecer. A pesar de los desafíos, existe una convicción de que América Latina es el “escenario ideal para que la economía de internet irrumpa en la economía real”, según Sonya Huang y Deone Leone de Sequoia Capital. Para capitalizar esta visión, es imperativo que la región desarrolle las infraestructuras, el talento y los mecanismos de financiamiento necesarios para participar activamente en esta nueva era de la ciencia y la computación. El éxito de Dimension Capital es un faro que ilumina el camino que Latinoamérica debe trazar con decisión y estrategia.