Los números clave
El sector de la energía de fusión está experimentando un auge significativo, respaldado por una inversión creciente. Fusionality ha asegurado 3 millones de CHF, equivalentes a aproximadamente 3.7 millones de dólares, en una ronda de financiación pre-semilla. Esta inversión, liderada por Founderful y Playfair, subraya la confianza en su enfoque tecnológico para resolver problemas fundamentales en el campo. Según TechCrunch, más de 30 empresas de fusión privadas están interesadas en el software de plasma que Fusionality está desarrollando, lo que valida la necesidad de sus soluciones.
La inversión privada global en energía de fusión superó recientemente los 10 mil millones de dólares, un hito que refleja el optimismo y el compromiso del capital de riesgo. Solo en los 12 meses anteriores a julio de 2026, la inversión alcanzó un récord de 4.48 mil millones de dólares, y desde 2021, el sector ha atraído más de 14 mil millones de dólares, distribuidos entre 56 empresas en todo el mundo, según Dealroom News y ScienceDaily. Estos datos cuantitativos pintan un panorama de rápido crecimiento y un ecosistema vibrante.
En cuanto a la madurez del mercado, las proyecciones son ambiciosas. El mercado global de la energía de fusión fue valorado en 300 mil millones de dólares en 2023 y se espera que alcance los 654.2 mil millones de dólares para 2034, con una Tasa de Crecimiento Anual Compuesto (CAGR) del 7.2% entre 2024 y 2034, según openPR.com. Estos números no solo muestran el potencial económico sino también la creciente demanda de soluciones energéticas sostenibles.
Los hitos de desarrollo también se están acelerando. Commonwealth Fusion Systems (CFS) solicitó una conexión a la red eléctrica de EE. UU. en abril de 2026, con el objetivo ambicioso de entregar 400 megavatios a Virginia para principios de la década de 2030. Paralelamente, la construcción de ITER, el experimento de confinamiento magnético más grande del mundo en Francia, avanza, con reacciones de fusión a gran escala programadas para 2039. Japón, por su parte, tiene como política nacional demostrar la generación de electricidad por fusión en la década de 2030, lo que indica un compromiso global en múltiples frentes.
La IA juega un papel decisivo en la manipulación del plasma, que debe controlarse en milisegundos para evitar inestabilidades. Un sistema desarrollado en Princeton, por ejemplo, logró predecir una inestabilidad 200 milisegundos antes de que ocurriera y la corrigió, demostrando la capacidad de la IA para manejar la complejidad extrema de los reactores de fusión.
Analisis de la tendencia
La fundación de Fusionality por ex-alumnos de Google DeepMind no es una casualidad, sino la culminación de una tendencia creciente: la aplicación de inteligencia artificial y aprendizaje por refuerzo a los problemas más complejos de la física de la fusión. Google DeepMind ha colaborado durante años con instituciones como Commonwealth Fusion Systems (CFS) y el Swiss Plasma Center (EPFL) para aplicar sus algoritmos al control del plasma, sentando las bases para la especialización de Fusionality. Federico Felici, CEO de Fusionality, ha afirmado que la motivación para fundar la startup es “llevar esa experiencia a nuestros clientes y socios, ayudándolos a abordar algunos de los cuellos de botella más difíciles en las operaciones de fusión”, según Dealroom News.
Esta tendencia revela un cambio estratégico en el desarrollo de la energía de fusión. Si bien los proyectos a gran escala financiados por el gobierno como ITER han sido fundamentales para la investigación, la agilidad y la capacidad de innovación de las startups privadas, potenciadas por la IA, están acelerando la fase de ingeniería y comercialización. La capacidad de la IA para analizar vastos conjuntos de datos experimentales, que un experto anónimo descrito por Google DeepMind como un “activo varado” debido a su formato crudo y falta de disponibilidad de código abierto, es un cambio de juego. La IA puede transformar estos datos en conocimiento actionable, optimizando el diseño y la operación de los reactores.
Además del control, la IA también está revolucionando las simulaciones de reactores. Xie Huasheng, fundador de VeloAlpha, ha señalado que la IA, combinada con nuevas técnicas matemáticas, puede acelerar las simulaciones entre 100 y 10,000 veces sin sacrificar la precisión. Esto resuelve uno de los desafíos más costosos y lentos de la industria, permitiendo a los ingenieros probar y optimizar diseños mucho más rápido. La física Sabine Hossenfelder ha observado acertadamente que