El evento no solo sirvió como un foro de discusión, sino también como un crisol de ideas donde se abordaron ejes cruciales como la IA y la automatización, la computación en la nube, la ciberseguridad, la evolución del espacio de trabajo digital, las experiencias inmersivas, las redes fotónicas y la implementación de Private 5G. La magnitud y relevancia del encuentro se vieron reforzadas por la presencia de referentes tecnológicos globales de la talla de AWS, Cisco, Google Cloud, Dell Technologies, Microsoft y SAP, entre muchos otros, quienes compartieron visiones y casos de éxito que delinean el camino a seguir para las empresas de la región.
La IA, en particular, emergió como el hilo conductor central, evidenciando su capacidad para permear cada capa de la cadena de valor, desde la optimización de procesos operativos hasta la redefinición de la interacción con el cliente y la toma de decisiones estratégicas. Este escenario plantea un imperativo claro para los líderes empresariales: comprender no solo la tecnología en sí, sino también su aplicación estratégica, ética y su impacto a gran escala.
Adopción de IA en Chile: Del potencial a la realidad fragmentada
Si bien la promesa de la inteligencia artificial es vasta, la realidad de su implementación en las empresas latinoamericanas muestra un contraste entre el entusiasmo inicial y los desafíos inherentes a su escalabilidad y gobernanza. En este contexto, Chile se ha posicionado como un líder regional en la adopción de IA. Estudios recientes indican que cerca del 33% de las empresas chilenas se encuentra en una fase avanzada de implementación, una cifra que las sitúa por delante de economías como Brasil y Argentina, reflejando un ecosistema tecnológico dinámico y proactivo.
El compromiso con la IA es evidente. Un contundente 86% de los líderes empresariales chilenos planea aumentar su inversión en inteligencia artificial durante 2026. Además, un 78% considera que la IA no es meramente una palanca para la reducción de costos, sino un motor fundamental para el crecimiento de ingresos, lo que subraya un cambio de mentalidad estratégico hacia la innovación y la expansión del mercado.
Sin embargo, este optimismo se topa con una realidad más compleja en la práctica. A pesar de los avances en adopción, solo un escaso 3.6% de las empresas chilenas logra escalar sus proyectos de IA hasta alcanzar un impacto sostenido y generalizado a nivel empresarial. Esta brecha, según el estudio “Evolución del Propósito Empresarial 2026” de Almabrands, se debe en parte a que, si bien el 61% de los líderes chilenos cree que la IA se alinea con el propósito de sus organizaciones, existe una falta de mecanismos de gobernanza claros y estructurados para asegurar una implementación ética y eficiente. Loreto Bravo, Directora del Instituto de Data Science de la UDD, lo resume al señalar que, para un impacto real, la IA debe integrarse en los flujos de trabajo y la toma de decisiones, una etapa que la mayoría de las empresas chilenas aún no ha alcanzado de manera generalizada.
El impacto de la IA trasciende lo tecnológico y lo económico, llegando a la esfera laboral. Un significativo 49% de las organizaciones chilenas ha reportado un desplazamiento directo de puestos de trabajo debido a la automatización impulsada por la IA, y un 39% está reduciendo la contratación de personal de nivel inicial. Esto subraya la urgencia de reevaluar las estrategias de formación y reconversión de talento para mitigar los efectos negativos y capitalizar las nuevas oportunidades que la IA genera.
Los datos hablan: Cifras y casos concretos en Chile y Latam
La proliferación de la IA en Chile se manifiesta en diversos sectores. A principios de 2026, un 56.3% de las tiendas online en el país ya utilizaba activamente la inteligencia artificial para optimizar sus procesos, destacando que el 70.5% de estas son gestionadas por una sola persona, demostrando la accesibilidad y el poder democratizador de la IA para pequeños emprendedores. Adicionalmente, el 54.1% de los emprendedores chilenos emplea IA para la generación de contenido, y un 41.5% utiliza chatbots tradicionales, con un 17.5% anticipando la llegada de agentes de IA autónomos en el corto plazo.
La inversión en IA no se queda atrás. Un ejemplo claro es el proyecto NOVA-IA, liderado por DICTUC, UC Chile y CENIA, que busca revolucionar la industria alimentaria chilena con una inversión de más de $5.3 mil millones de pesos chilenos durante cinco años. Este ambicioso programa es cofinanciado por CORFO con $2.6 mil millones de pesos, evidenciando el respaldo institucional a la investigación y desarrollo de IA aplicada a sectores estratégicos.
En el ámbito corporativo, sectores como recursos naturales, banca, seguros, telecomunicaciones, salud y utilities están integrando activamente soluciones de IA. Startups chilenas como diio (IA para ventas), Toku (plataforma de recaudación de pagos) y Magnar AI (legaltech) son ejemplos concretos de cómo la innovación local está aprovechando la IA para resolver problemas y crear valor.
El panorama regional en Latinoamérica también muestra dinamismo. Uruguay, por ejemplo, actualizó su estrategia nacional en 2024 para impulsar una plataforma de IA y datos para la gestión pública, buscando optimizar la eficiencia estatal. Las startups en la región exhiben una fuerte adopción de IA generativa (85%) y predictiva (75%), aplicándolas en áreas clave como marketing y desarrollo de productos. No obstante, la regulación avanza a un ritmo más lento que la adopción. Aunque influenciada por las recomendaciones de la UNESCO y los principios de la OCDE, y con países como Brasil avanzando con proyectos de ley inspirados en la Ley de IA de la Unión Europea, que clasifica riesgos y prohíbe sistemas perjudiciales, aún existe un rezago, especialmente en los servicios públicos. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha aprobado un proyecto para acelerar la adopción de IA en el sector público de América Latina y el Caribe, enfocándose en alinear normativas, desplegar pilotos y capacitar a funcionarios gubernamentales, lo que demuestra un esfuerzo concertado para cerrar esta brecha.
Qué significa para Latam: El imperativo de la estrategia y la ética
Para América Latina, la rápida irrupción de la inteligencia artificial representa tanto una oportunidad sin precedentes como un conjunto de desafíos complejos. David Caja, Country Manager de NTT DATA Chile, destacó la importancia de la colaboración, afirmando que “los desafíos actuales no se resuelven de forma aislada”, y que la IA acelera la transformación en toda la cadena de valor. Esta perspectiva resalta la necesidad de ecosistemas colaborativos donde empresas, academia y gobierno trabajen de la mano.
Alberto Otero, Chief AI Officer de NTT DATA, enfatizó que la IA es una tecnología horizontal, aplicable a casi cualquier desafío empresarial, pero subrayó la importancia de una implementación estratégica, ética y centrada en la generación de valor. Esta visión es crucial para evitar proyectos aislados que no se traducen en una transformación profunda.
Francisco Rojas, Managing Director Data & AI de Accenture Chile, apuntó que “el verdadero impacto de la IA se juega en la mejora de la toma de decisiones, la priorización y la ejecución”, convirtiéndola en una ventaja competitiva decisiva. No obstante, también alertó sobre la necesidad de acelerar la formación de profesionales en IA, ciberseguridad y datos, junto con el avance en gobernanza y ética digital. Gustavo Arijón, Socio de Inteligencia Artificial y Analítica Avanzada de PwC Chile, concluyó que el impacto de la IA es real, pero fragmentado, y que el desafío radica en traducir la adopción en valor concreto y medible.
En resumen, la región se encuentra en una encrucijada. Si bien existen claras señales de adopción y entusiasmo, la verdadera transformación vendrá de la capacidad de los países latinoamericanos para desarrollar estrategias integrales de IA. Esto implica no solo invertir en tecnología, sino también en talento, en marcos regulatorios ágiles que fomenten la innovación sin descuidar la ética y la seguridad, y en la creación de una cultura empresarial que esté dispuesta a integrar la IA en su ADN para generar un impacto sostenido y equitativo. El éxito de Interconnected Chile 2026 reside precisamente en haber puesto estos temas en el centro del debate, impulsando a la región hacia un futuro más inteligente y conectado.