Los numeros clave
Los mensajes amenazantes de un diplomático estadounidense a un gerente de CALF comenzaron alrededor del 12 de julio de 2023. La declaración pública de la Embajada de China, que puso el incidente en el ojo mediático, se emitió el 6 de agosto de 2023. La empresa afectada, CALF, es una de las cooperativas más grandes de América Latina y la principal distribuidora de energía eléctrica en la Patagonia, con más de 100.000 clientes, además de ser proveedora de internet por fibra óptica. El proyecto en cuestión involucra la adquisición de tecnología de Huawei para expandir el servicio de internet en Neuquén, abarcando tanto hogares como empresas petroleras en la vital zona de Vaca Muerta. La presión con la posible revocación de visas se extiende a 18 directivos de CALF, según reportó Clarín.
La relevancia de Huawei en América Latina es innegable. En 2025, la compañía china generó US$5.100 millones en ingresos en las Américas (predominantemente América Latina), lo que representó un 4% de sus ingresos totales y un aumento del 2,4% interanual. Su infraestructura es fundamental para la conectividad de la región: hasta el 70% de las conexiones 4G-LTE están soportadas por tecnología Huawei, sirviendo a más de 660 millones de latinoamericanos. En Brasil, seis de cada siete redes móviles 4G fueron construidas por Huawei, y en México, el 55% de la red 4G-LTE utiliza su tecnología. Además, Huawei Cloud cuenta con 12 zonas de disponibilidad para centros de datos en la región, consolidando su presencia en la infraestructura digital de LatAm.
Analisis de la tendencia
Este incidente en Argentina no es aislado, sino un reflejo de una tendencia global en la que la competencia tecnológica se entrelaza con la geopolítica. Estados Unidos ha intensificado sus esfuerzos para limitar la influencia de Huawei, y por extensión de China, en las infraestructuras críticas de comunicaciones a nivel mundial, alegando preocupaciones de seguridad nacional. La singularidad de este caso radica en la presión directa sobre ejecutivos de una empresa privada local, utilizando la amenaza de la revocación de visas como palanca. Esta es una escalada significativa en las tácticas de Washington para disuadir la adopción de tecnología china.
La elección de Neuquén no es casual; Vaca Muerta representa un activo estratégico de primer orden para Argentina y la seguridad energética regional y global. La conectividad digital en esta zona no solo es vital para las operaciones petroleras, sino que también tiene implicaciones en el control de datos y comunicaciones. La insistencia de EE. UU. en presentar a Huawei como una amenaza se enmarca en la llamada "teoría de la amenaza china", una narrativa que Washington ha impulsado globalmente. Esta situación pone a los países de América Latina en una posición delicada, forzándolos a navegar entre dos potencias mundiales y a sopesar los beneficios económicos y tecnológicos con las presiones geopolíticas.
Contexto regional
La postura de América Latina respecto a la tecnología china, y específicamente a Huawei, es variada. Mientras que países como Costa Rica han optado por prohibir explícitamente la tecnología china para el despliegue de redes 5G y México ha excluido a Huawei de zonas sensibles cercanas a la frontera con EE. UU., otros como Brasil (desde 2021) y Uruguay permiten a sus operadores utilizar sistemas de la compañía china. Esta diversidad de enfoques subraya la complejidad de la situación, donde cada nación evalúa sus intereses económicos, la calidad y costo de la tecnología, y las implicaciones de seguridad y soberanía.
La adopción de 5G en América Latina, aunque prometedora, se prevé que alcance solo un 8% de los consumidores para 2025, lo que sugiere que la infraestructura 4G (donde Huawei tiene una fuerte presencia) seguirá siendo dominante por un tiempo. La estrategia de Huawei en la región se ha centrado en la nube y la inteligencia artificial, buscando acuerdos locales como la digitalización de 36.000 productores con Agricultores Federados Argentinos (AFA). Las preocupaciones de Washington radican en que, bajo las leyes chinas de inteligencia y seguridad, las empresas chinas podrían estar obligadas a entregar datos al Partido Comunista Chino, lo que, según EE. UU., representa un riesgo para la seguridad nacional. Este no es un incidente aislado; en mayo de 2023, la Embajada de EE. UU. también contactó a una empresa belga interesada en la concesión de la hidrovía Paraná-Paraguay por supuestos vínculos con capitales chinos, evidenciando un patrón de intervención en proyectos de infraestructura clave en la región.
Perspectiva a futuro
La fricción tecnológica entre Estados Unidos y China en América Latina está lejos de resolverse y es probable que se intensifique. El incidente de CALF sienta un precedente preocupante sobre las tácticas que Washington podría emplear para influir en las decisiones de infraestructura en la región. Los gobiernos y empresas latinoamericanas se verán cada vez más presionados a elegir entre proveedores, no solo por criterios técnicos y económicos, sino también por alineamientos geopolíticos.
Expertos como The Heritage Foundation advierten que si Huawei desarrolla redes 5G en América Latina, China podría obtener control sobre las comunicaciones e infraestructura, instando a buscar alternativas responsables. Esta perspectiva sugiere que los ahorros a corto plazo ofrecidos por la tecnología china deben sopesarse con la necesidad a largo plazo de mantener redes soberanas y seguras. Es previsible que Huawei, a pesar de las presiones, continúe su estrategia de expansión y consolidación en el mercado latinoamericano, dada su profunda penetración actual y su enfoque en la nube y la IA. La región deberá desarrollar marcos regulatorios robustos y estándares de ciberseguridad que permitan salvaguardar sus intereses nacionales en un entorno de creciente polarización tecnológica.