Mypes tradicionales vs. Mypes aliadas al retail
La distinción entre las Mypes que operan de forma independiente y aquellas que han forjado alianzas con el retail es cada vez más marcada. Las Mypes tradicionales a menudo luchan con limitaciones de escala, logística precaria y visibilidad reducida. Sus canales de venta suelen ser restringidos, dependientes de mercados locales, ventas directas o, en el mejor de los casos, pequeños puntos de venta independientes. Esto las expone a una mayor volatilidad y a la incapacidad de competir eficazmente con empresas más grandes y estructuradas.
En contraste, las Mypes que se alían con el retail obtienen ventajas significativas. Estas asociaciones les permiten superar barreras de entrada a mercados más amplios, acceder a cadenas de suministro eficientes y beneficiarse de la poderosa maquinaria de marketing y la base de clientes de las grandes cadenas. La logística, un punto crítico para muchas Mypes, mejora sustancialmente al integrarse en la red de distribución del retail. La visibilidad de sus productos se multiplica exponencialmente al estar presentes en estanterías de supermercados, tiendas por departamento o plataformas de e-commerce de renombre. Además, estas alianzas suelen incluir programas de capacitación en gestión empresarial, normativas, y estándares de calidad, lo que fomenta su profesionalización y, en última instancia, su formalización.
José Ruidías, profesor de Marketing de Pacífico Business School, subraya que las Mypes han reevaluado su percepción del retail, pasando de verlo como un canal secundario a considerarlo una plataforma de relevancia sistémica para su desarrollo. Un ejemplo palpable de esta sinergia es la iniciativa “Perú Pasión” de Intercorp Retail, que ha impulsado a numerosos emprendedores peruanos, generando ventas que han superado los S/36 millones. Esta estrategia no solo beneficia a las Mypes con mayores ingresos, sino que también enriquece la oferta del retail con productos locales y diferenciados.
Los datos hablan
El crecimiento del sector minorista en Perú es un reflejo del dinamismo económico y de la apertura a nuevas formas de comercio. Las ventas del comercio minorista experimentaron un crecimiento del 5.2% en 2025, alcanzando los S/52,487 millones, impulsado en gran parte por una robusta demanda interna (+5.8%) y el auge de las campañas online. Rubros específicos como el equipamiento del hogar (+10.1%), las tiendas por departamento (+6.8%), farmacias y boticas (+6.1%), y los supermercados e hipermercados (+5.0%) mostraron incrementos notables en el mismo período, evidenciando un mercado de consumo vibrante.
El e-commerce, en particular, se ha consolidado como un motor clave. Actualmente, representa más del 5% del PBI peruano y agrupa a más de 335,000 empresas que venden en línea. Se estima que en 2022, las ventas online alcanzaron los USD 12,000 millones, un impresionante 30% más que el año anterior, con proyecciones de crecer un 32% en 2023, llegando a los USD 25,500 millones. Rodrigo Calmet, gerente de Estrategia y Planeamiento de Mercado Libre Perú, vislumbra un futuro prometedor para el e-commerce peruano, destacando cómo las plataformas existentes ofrecen a los emprendedores acceso a sistemas de pago, soluciones logísticas y una vasta base de compradores.
Sin embargo, no todo es un camino fácil. Juan Valdivieso, gerente de negocios de Caja Piura, advierte sobre la vulnerabilidad de muchas Mypes ante riesgos externos, como el Fenómeno El Niño, debido a la falta de planes de continuidad de negocio, lo que puede acarrear grandes pérdidas financieras. Jaime Dupuy, director ejecutivo de ComexPerú, en la Cumbre Pyme APEC 2025, hizo hincapié en la necesidad de políticas públicas más efectivas y herramientas de gestión para mejorar la competitividad de las Mypes, dado su limitado aporte al PBI en comparación con su elevado número. A pesar del crecimiento digital, Juan Pablo Barrenechea, gerente general de Faurus, afirmó en enero de 2026 que el canal tradicional sigue siendo fundamental en Perú, con una revalorización de los productos “peruanos” y un fuerte crecimiento en categorías como cuidado personal y tecnología para 2026.
Que significa para Latam
La experiencia peruana con las Mypes y su integración al retail resuena profundamente en toda América Latina. Las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes) son el motor económico de la región, constituyendo el 99% del tejido empresarial, generando el 61% del empleo formal y contribuyendo con el 25% de la producción regional, según la CEPAL. Al igual que en Perú, las Mipymes latinoamericanas enfrentan desafíos comunes: acceso limitado a financiamiento, baja productividad, y una escasa integración en cadenas de valor globales. La informalidad sigue siendo una barrera considerable que afecta su crecimiento y resiliencia.
No obstante, la región está respondiendo con esfuerzos concertados en políticas de fomento. Se observan iniciativas para simplificar trámites, digitalizar servicios públicos y promover la innovación, buscando replicar el éxito de la formalización y el crecimiento de las Mypes peruanas. La modernización de las administraciones tributarias, especialmente a través de la implementación de la facturación electrónica, está jugando un papel crucial en la formalización de estas empresas. Programas como “Compras a MYPErú” en Perú, que incentivan la participación de Mypes en compras públicas, o iniciativas como MAIA (MYPE AsesorIA), que ofrece asesoría gratuita por WhatsApp en Perú, Panamá y Colombia, demuestran un compromiso regional con el desarrollo empresarial.
Las tendencias del retail en Latinoamérica también reflejan una evolución similar a la peruana, con consumidores que valoran la conveniencia y la incursión en nuevos formatos y canales. El e-commerce, las tiendas de conveniencia y las cadenas de descuento son los segmentos con mayor crecimiento en el primer semestre de 2024, con aumentos del 44%, 32% y 26% respectivamente. Se proyecta que las ventas minoristas en línea en América Latina alcancen los USD 200,000 millones para 2026. Esto subraya la importancia de que las Mipymes de la región adopten estrategias de colaboración con el retail y las plataformas digitales para asegurar su competitividad y participación en este mercado en constante expansión.