Esta competencia no se limita a la cuota de mercado actual; es una carrera por la capacidad de producción y la innovación en las próximas generaciones de HBM. La demanda proyectada es asombrosa: se espera que crezca un 70% interanual en 2026. Los chips HBM, que representaron el 19% del total de obleas DRAM en 2025, se prevé que alcancen el 25% en 2026. Los analistas estiman que el mercado global de HBM podría expandirse de 35 mil millones de dólares en 2025 a la impresionante cifra de 100 mil millones de dólares para 2028, con precios de HBM aumentando entre un 20% y un 40% interanual.
Los números clave
La competencia por el HBM se refleja en cifras concretas y planes de inversión masivos. Samsung, en su esfuerzo por recuperar el liderazgo, planea un aumento del 50% en su capacidad de producción de HBM para finales de 2026. Se espera que la capacidad de fabricación de HBM4 y HBM4E se duplique, pasando de aproximadamente 20,000 obleas por mes en 2026 a 50,000 en 2027. La producción total de HBM de Samsung podría aumentar casi un 40% para 2027, alcanzando las 250,000 obleas mensuales, y ha mejorado drásticamente sus rendimientos en HBM4, de menos del 60% a casi el 80%.
Por su parte, SK Hynix ha respondido con una estrategia igualmente agresiva. Ya ha iniciado la producción en masa de HBM4 en el segundo trimestre de 2026 y tiene planes para intensificarla hacia finales de año. Han enviado muestras de HBM4E y proyectan su producción en volumen para 2027. Además, SK Hynix está invirtiendo más de 4 mil millones de dólares en una avanzada planta de empaquetado en Indiana, EE. UU., con la producción en masa de HBM de próxima generación proyectada para la segunda mitad de 2029. La compañía se ha comprometido a duplicar sus ingresos por HBM en 2025, un indicativo claro de su confianza en el crecimiento del sector.
Los acuerdos con clientes clave son vitales. SK Hynix ha asegurado aproximadamente el 70% de los pedidos de HBM4 de Nvidia para su plataforma Vera Rubin, un testimonio de su posición consolidada. No obstante, Nvidia ha certificado a los tres principales proveedores (SK Hynix, Samsung y Micron) para HBM4 en Vera Rubin, lo que asegura un entorno competitivo. Conjuntamente, Samsung y SK Hynix han anunciado acuerdos de suministro de chips por 950 mil millones de dólares con empresas tecnológicas estadounidenses, con 750 mil millones de dólares de SK Hynix y 200 mil millones de dólares de Samsung, reafirmando la dependencia del ecosistema de IA de EE. UU. en estos fabricantes coreanos.
Análisis de la tendencia
Esta feroz competencia por el HBM revela una tendencia fundamental: la memoria ya no es un componente secundario en la arquitectura de la computación de alto rendimiento, sino un elemento central y estratégico. Los stacks de HBM representan entre el 41% y el 55% del costo total de fabricación de los aceleradores de IA, lo que subraya su importancia económica y tecnológica. La capacidad de un fabricante para innovar en densidad, velocidad y eficiencia energética del HBM determinará su relevancia en el ecosistema de la IA. La certificación por parte de empresas líderes como Nvidia es un factor crítico que influye directamente en la economía y la viabilidad de los sistemas de IA.
Analistas de firmas como Bernstein, UBS y Rosenblatt anticipan un crecimiento continuo y rápido en la inversión en infraestructura de IA y, por ende, en la demanda de HBM y DRAM de alto rendimiento. Bernstein, por ejemplo, sugiere que Samsung podría superar a SK Hynix en crecimiento de ingresos por HBM en el tercer trimestre de 2026 y, potencialmente, en cuota de mercado. Eugene Investment and Securities calificó el lanzamiento de GPT-6 Astra de OpenAI como un “cuarto punto de inflexión importante en la historia de la IA”, lo que impulsó una fuerte reacción en toda la cadena de suministro de semiconductores, destacando la interconexión entre los avances de software y la demanda de hardware. Sin embargo, los expertos también advierten sobre la volatilidad histórica del sector de la memoria y el riesgo de una moderación de precios si la inversión de las grandes tecnológicas se desacelera o si la capacidad de producción aumenta más rápido de lo esperado, un recordatorio de que incluso en un mercado en auge, los riesgos persisten.
Contexto regional
Para América Latina, la competencia por los chips HBM en EE. UU. no es un asunto distante, sino una fuerza que moldea su propio desarrollo en IA. La adopción de la Inteligencia Artificial en la región está en auge, con un estimado del 31% de las empresas latinoamericanas con proyectos de IA activos en 2026, y otras fuentes indicando que hasta el 71% de las empresas ya la están adoptando. La inversión anual en proyectos de IA en la región asciende a aproximadamente 791 millones de dólares en 2026, con Brasil (53%), México (23%) y Chile (12%) a la cabeza, según los datos de investigación.
Sin embargo, el avance regulatorio en la región no sigue el mismo ritmo que la adopción tecnológica. América Latina está adoptando marcos regulatorios basados en riesgos, inspirados en modelos europeos, con Brasil a la vanguardia. México, Argentina y Colombia están desarrollando sus propias normativas, mientras que Perú y El Salvador ya cuentan con legislación vigente. Para México, la regulación estadounidense de chips de IA lo sitúa en el “Nivel 2”, lo que impone límites de volumen a la importación de chips avanzados, afectando a empresas desde startups hasta hiperescaladores con centros de datos en el país. Esta restricción puede limitar el acceso a la última tecnología para el mercado mexicano, incidiendo en su capacidad de escalar proyectos de IA.
Los principales desafíos para la adopción de IA en Latinoamérica incluyen la escasez de talento especializado, reportada por el 68% de las empresas, y los costos iniciales de implementación. La falta de gobernanza de la IA y el uso no autorizado de herramientas son preocupaciones crecientes que exponen a las empresas a riesgos como el fraude digital. La escasez global y el aumento de los precios de los chips HBM, si bien se centran en los clientes directos de EE. UU., impactan indirectamente a América Latina al elevar los costos de infraestructura para los proveedores de servicios en la nube y los desarrolladores de IA que operan en la región, lo que podría ralentizar la expansión y aumentar los costos de acceso a la tecnología avanzada.
Perspectiva a futuro
El futuro de la IA está intrínsecamente ligado a la evolución y disponibilidad del HBM. A medida que la demanda por modelos de lenguaje grandes y otras aplicaciones de IA continúe escalando, la presión sobre Samsung y SK Hynix para innovar y expandir su producción solo aumentará. La carrera por HBM4 y HBM4E, con sus promesas de mayor rendimiento y eficiencia, definirá qué empresa puede liderar la próxima ola de innovación en IA. Las inversiones a largo plazo, como la planta de empaquetado avanzado de SK Hynix en Indiana, sugieren que estas empresas no solo buscan satisfacer la demanda actual, sino también posicionarse estratégicamente para las próximas décadas.
Mirando hacia adelante, la certificación de proveedores y la optimización de los procesos de fabricación serán claves. La habilidad para reducir costos mientras se mantiene la calidad y el rendimiento será un diferenciador fundamental en un mercado que, aunque expansivo, es susceptible a la volatilidad. La creciente contribución del HBM al costo total de los aceleradores de IA significa que cualquier interrupción en su suministro o cambios drásticos en sus precios tendrán repercusiones significativas en la cadena de valor de la IA. Para los mercados emergentes como Latinoamérica, esto significa que la sostenibilidad del crecimiento de la IA dependerá no solo de la inversión local y la formación de talento, sino también de la estabilidad y accesibilidad de la tecnología de hardware a nivel global, un equilibrio delicado que estará bajo constante observación en los próximos años.