La urgencia de esta competencia se acentuó drásticamente en 2023, cuando Hugging Face, la principal plataforma global para el alojamiento y colaboración en modelos de IA, enfrentó bloqueos intermitentes en China. Aunque los laboratorios chinos han desarrollado métodos para sortear estas restricciones y seguir compartiendo sus modelos a nivel internacional, el incidente subrayó la necesidad estratégica para el gigante asiático de construir un ecosistema de IA autosuficiente. Como enfatizó Xu Yong, CEO de OSChina, la dificultad del uso generalizado de VPNs para todos los usuarios hace imperativo disponer de alternativas nacionales robustas. Esta búsqueda de soberanía tecnológica resuena con fuerza en un panorama geopolítico cada vez más complejo y define gran parte de la estrategia de innovación china, la cual tiene ecos y genera debates en nuestra región.
Cómo funcionan estas plataformas y qué las diferencia
ModelScope, lanzado en 2022, se ha posicionado como la respuesta más directa de China a Hugging Face. Esta plataforma, respaldada por el poder de Alibaba, ofrece una amplia gama de servicios que incluyen el alojamiento, la prueba y la personalización de modelos de IA. Su interfaz está completamente en chino nativo, lo que facilita enormemente la adopción por parte de los desarrolladores locales, y ofrece una integración robusta con Alibaba Cloud, el gigante de la computación en la nube. Según datos de marzo de 2026, ModelScope aloja más de 170.000 modelos y ha reportado la cifra de 25 millones de desarrolladores a nivel mundial, aunque otras fuentes citan hasta 250 millones de usuarios en general. Además, proporciona 2.000 llamadas API gratuitas al día por usuario, facilitando la experimentación y el desarrollo.
En la otra esquina, MoArk, lanzado en 2023 por OSChina, se presenta como un competidor vigoroso. Aunque con una escala menor, MoArk alberga aproximadamente 20.000 modelos populares y también ofrece servicios gratuitos y de pago. La estrategia de los principales laboratorios de IA chinos es, de hecho, publicar sus modelos tanto en ModelScope como en Hugging Face, una táctica que busca maximizar el alcance global sin depender exclusivamente de una plataforma que puede ser inaccesible. Esta dualidad es clave para entender la dinámica del mercado chino de IA de código abierto, que ha crecido a pasos agigantados.
Los datos cuantitativos revelan la magnitud de este crecimiento: los modelos de código abierto chinos capturaron aproximadamente el 30% del mercado global de IA "en funcionamiento" en enero de 2026. El mercado chino de IA en su totalidad fue valorado en USD 21.630 millones en 2024 y se proyecta que alcance los USD 202.000 millones para 2032, con una Tasa de Crecimiento Anual Compuesto (CAGR) del 32,50%. El número de usuarios de IA generativa en China superó los 700 millones en junio de 2026, lo que representa más de la mitad de la población del país. Para ponerlo en perspectiva, Hugging Face, la plataforma líder a nivel mundial, albergaba más de 3 millones de modelos abiertos y, en 2025, creció a 13 millones de usuarios y más de 500.000 conjuntos de datos públicos. La escala de la ambición china es, por tanto, formidable y bien fundamentada en un mercado interno masivo.
Qué cambia para los profesionales tech de Latinoamérica
La consolidación de plataformas chinas de IA de código abierto trae consigo un conjunto complejo de oportunidades y desafíos para los profesionales tech en Latinoamérica. Por un lado, la diversificación de las fuentes de modelos y herramientas de IA de código abierto significa un acceso más amplio a recursos para el desarrollo y la innovación. Esto puede reducir la dependencia de un único ecosistema, fomentando la experimentación y la creación de soluciones adaptadas a las realidades regionales. La disponibilidad de estos modelos, algunos de los cuales Clement Delangue, CEO de Hugging Face, ha reconocido como "los mejores modelos de IA de código abierto [que] provienen de China", representa un beneficio potencial para el ecosistema global y, por ende, para nuestros desarrolladores. La región puede inspirarse en la rapidez y escala de China para acelerar su propia capacidad de innovación en IA.
Sin embargo, existen preocupaciones palpables. La expansión de la infraestructura de IA china en Latinoamérica, a través de empresas como Huawei que construyen centros de datos y ofrecen servicios en la nube, genera interrogantes sobre el control digital y el posible uso de datos para entrenar modelos de IA chinos. Juan Pablo Toro, de AthenaLab en Chile, ha expresado su preocupación de que un mayor control chino sobre los activos de IA en la región podría fortalecer las capacidades de inteligencia de China y expandir su influencia digital. Además, informes como el de Booz Allen Hamilton de junio de 2026 advirtieron que algunos modelos de IA chinos generaron "significativamente más vulnerabilidades de seguridad" al programar código bajo ciertas suposiciones, comparando estas vulnerabilidades con "agentes durmientes". Las agencias de EE. UU. (CISA, NSA, FBI) también han acusado a empresas chinas como DeepSeek y Alibaba de "extracción de modelos a escala industrial" de modelos de IA de vanguardia estadounidenses, lo que añade una capa de complejidad al panorama.
Para los profesionales tech latinoamericanos, esto significa la necesidad de un escrutinio cuidadoso en la selección y uso de modelos de IA, independientemente de su origen. La región, con un mercado de IA valorado en US$12.700 millones y un crecimiento del 28,1% anual, ya muestra una adopción significativa: el 38% de las organizaciones latinoamericanas utilizan IA de código abierto, con México (65%) y Brasil a la vanguardia. Además, un 85% de los profesionales latinoamericanos están listos para integrar la IA en su trabajo, superando el promedio global del 62%. Esto subraya la oportunidad y la responsabilidad de fomentar un uso ético, seguro y soberano de la IA, impulsando iniciativas locales como Latam-GPT, el primer modelo de lenguaje de IA de código abierto entrenado en la cultura latinoamericana, lanzado por Chile en febrero de 2026. Este tipo de proyectos son cruciales para asegurar que las herramientas de IA reflejen las realidades culturales y lingüísticas de la región.
Qué viene después: soberanía, cooperación y la evolución del ecosistema global de IA
El futuro del ecosistema global de IA estará inevitablemente marcado por la dinámica entre el desarrollo de código abierto y las consideraciones geopolíticas. China, bajo la visión del Presidente Xi Jinping, quien en la Conferencia Mundial de IA de 2026 declaró que "el desarrollo de la IA no debe ser una actuación en solitario de un solo país, sino una sinfonía de cooperación internacional", ve los modelos abiertos como un medio para impulsar la investigación, la adopción y la innovación, en línea con su estrategia "AI Plus". Sin embargo, la tensión entre esta retórica y las acusaciones de extracción de modelos por parte de EE. UU. persiste, delineando un campo de juego complejo.
Para Latinoamérica, el camino a seguir implica una combinación de apertura y cautela. La región se encuentra en un momento crucial para la regulación de la IA, buscando un equilibrio entre la protección de derechos, la innovación y la soberanía. Aunque no existe un marco regulatorio único, países como Perú, México, Colombia y Argentina ya tienen leyes específicas que abordan el perfilamiento automatizado. La búsqueda de un enfoque de gobernanza de IA "inteligente, inclusivo y adaptable" en la región es fundamental para aprovechar las oportunidades que presentan plataformas como ModelScope y MoArk, al tiempo que se mitigan los riesgos de ciberseguridad y de dependencia tecnológica. El éxito de iniciativas como Latam-GPT, que contó con una inversión inicial de US$550.000 y la colaboración de más de 30 instituciones de ocho países, será un barómetro importante de la capacidad de la región para forjar su propio camino en la era de la IA, promoviendo la soberanía tecnológica y diversificando sus asociaciones en un panorama global de IA en constante evolución. La observación de la evolución de estas plataformas chinas, las respuestas regulatorias globales y el fortalecimiento de la infraestructura local serán claves para el desarrollo tecnológico de nuestra región.