El mercado global de agentes de IA refleja este dinamismo. Valorado en aproximadamente $10.9 mil millones en 2026, se proyecta un crecimiento exponencial, alcanzando los $48.3 mil millones para 2030 y una impresionante cifra de $221 mil millones para 2035. Esta expansión se traduce en una Tasa de Crecimiento Anual Compuesto (CAGR) que oscila entre el 43% y el 50% en el período de 2026 a 2033/2035, indicando una adopción acelerada. Norteamérica actualmente lidera la cuota de mercado regional, acaparando cerca del 39.6% en 2026.
La penetración de los agentes de IA en el ámbito empresarial es igualmente notable. Un estudio de McKinsey de 2026 revela que el 40% de las organizaciones con ingresos superiores a mil millones de dólares están escalando activamente el uso de agentes. Estas grandes empresas automatizan, en promedio, el 31% de sus flujos de trabajo con IA agéntica, optimizando desde la atención al cliente hasta la gestión de la cadena de suministro.
El impacto en el consumo de contenido online también es profundo. Un estudio de Pew Research, citado por MIT Technology Review, señala que las personas son un 40% menos propensas a hacer clic en sitios web cuando Google muestra un resumen generado por IA. Este cambio en el comportamiento del usuario ha tenido consecuencias directas para los editores, algunos de los cuales experimentaron una caída de hasta el 40% en los ingresos publicitarios entre 2025 y 2026, lo que plantea serios desafíos para el modelo de negocio tradicional de los medios digitales.
Analisis de la tendencia
La web agéntica se distingue por agentes que actúan como intermediarios autónomos, interfaces legibles por máquinas y un intercambio de valor directo entre estos mismos agentes. Esta evolución implica que ya no se trata solo de la capacidad de los LLMs para interpretar contenido web sin etiquetas manuales, sino de su habilidad para actuar sobre él: reservar vuelos, comprar productos, comparar servicios o realizar investigaciones complejas, todo en nombre del usuario y con mínima intervención humana. Es el paso de una web interactiva a una web activa, donde la autonomía se convierte en la característica central.
Esta tendencia, sin embargo, no está exenta de tensiones. La decisión de Amazon de bloquear el agente Muse de Meta, mientras promociona su propio agente de compras, es un claro ejemplo de la “lucha emergente sobre qué agentes obtienen acceso a las plataformas de comercio”. Esta competencia no solo define quién controla el acceso a la vasta información de la web, sino también cómo se distribuirá el valor económico generado por estas interacciones. La interoperabilidad y la apertura, principios fundamentales de la web original, se ven desafiadas por estas nuevas dinámicas de poder.
Expertos como Mark Minevich de Forbes predicen que la IA no será solo una herramienta, sino que se transformará en la infraestructura misma de la web, un sistema operativo subyacente que orquestará gran parte de nuestras interacciones digitales. No obstante, Minevich también advierte sobre una posible “brecha pública importante de IA agéntica en 2026”, sugiriendo que la adopción masiva podría encontrar obstáculos significativos o generar desigualdades en el acceso y el beneficio.
Los desafíos no son menores. Gartner anticipa que más del 40% de los proyectos de IA agéntica se cancelarán para fines de 2027. Las razones son variadas: altos costos de desarrollo e implementación, un valor empresarial incierto o controles de riesgo inadecuados. Analistas de Forrester coinciden en que, si bien la tecnología está disponible, la preparación de las empresas y su capacidad para gestionar los riesgos asociados —que incluyen seguridad, privacidad, ética y cumplimiento— están rezagadas. La preocupación por la seguridad es alta, con un 49% de los tomadores de decisiones de seguridad expresando inquietud por los riesgos que la IA agéntica podría introducir.
Contexto regional
América Latina no es ajena a esta revolución. La región muestra una adopción robusta de la IA; un 40% de las organizaciones ya la implementan, y un impresionante 68% planea expandir su uso en los próximos 12 meses. Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de mayo de 2026 destaca que el 85% de las startups no nativas de IA en la región ya están utilizando herramientas de IA generativa, lo que indica una rápida integración de estas tecnologías en sus operaciones. Además, la región representa el 14% de las visitas globales a herramientas de IA generativa y ocupa el tercer lugar mundial en descargas de aplicaciones de IA, con Chile, Brasil y Uruguay liderando la adopción a nivel regional.
En cuanto a la regulación, América Latina está transitando de directrices no vinculantes a regímenes estatutarios más estrictos. Perú, por ejemplo, ya cuenta con un marco regulatorio horizontal de IA vinculante desde enero de 2026. Brasil y México están en proceso legislativo para promulgar leyes más amplias, aunque ya aplican regulaciones sectoriales que abordan aspectos específicos de la IA. Rolando Zapata, miembro de la comisión de IA del Senado mexicano, enfatiza la necesidad de una legislación flexible que, sin inhibir la innovación, fomente el uso responsable de la IA y se adapte a su rápida evolución.
La innovación local ya se manifiesta. Empresas como Patagon AI, con operaciones en Ecuador y Argentina, y SimpliRoute en Chile, ya desarrollan y despliegan agentes de IA para la automatización de ventas y marketing, así como para la optimización logística de entregas, demostrando la capacidad de la región para generar soluciones tecnológicas avanzadas.
Perspectiva a futuro
La web agéntica no es una predicción distante; es una realidad que se consolida y que continuará remodelando el paisaje digital. Como señalan los expertos, se replantea fundamentalmente cómo se construye y se accede a la web, desplazando el paradigma centrado en el ser humano hacia uno donde la autonomía de la IA es clave. La capacidad de los agentes para actuar de forma proactiva y autónoma promete eficiencias sin precedentes y una personalización profunda de la experiencia online. Sin embargo, este futuro también exige una vigilancia constante.
Las tensiones entre la innovación y el control, ejemplificadas por la “lucha por el acceso” de los agentes a las plataformas, continuarán definiendo la evolución del ecosistema. La infraestructura misma de la web se verá transformada, y entender la IA como un componente estructural será crucial para desarrolladores, empresas y gobiernos. Para el lector informado de TECKNOW.NEWS, esto significa observar de cerca no solo los avances tecnológicos, sino también las implicaciones económicas, éticas y regulatorias. La gestión de riesgos, la privacidad de los datos y la ciberseguridad se convertirán en pilares fundamentales en un mundo donde gran parte de la interacción online estará mediada por inteligencias artificiales. La capacidad de adaptación y la creación de marcos flexibles que impulsen la innovación mientras salvaguardan los intereses públicos serán decisivas para determinar el éxito y la equidad de esta nueva era digital.
El camino hacia una web totalmente agéntica estará marcado por éxitos y, como advierte Gartner, también por numerosos fracasos de proyectos. La preparación empresarial, la inversión en talento especializado y un enfoque ético en el diseño y despliegue de los agentes serán cruciales para cosechar los beneficios de esta tendencia, tanto a nivel global como en el contexto particular de América Latina.