Tradicionalmente, las soluciones de IoT se han apoyado en redes celulares para zonas con infraestructura y en redes satelitales para áreas sin cobertura terrestre. Ambas opciones tienen sus ventajas y limitaciones: la celular ofrece ancho de banda y baja latencia a bajo costo en áreas pobladas, pero carece de alcance universal; la satelital, por su parte, garantiza cobertura global, pero históricamente ha sido más costosa y con mayores requisitos de energía para los dispositivos. Esta dicotomía ha obligado a las empresas a elegir entre alcance y economía, o a implementar soluciones complejas y costosas que combinan ambas.
Es en este contexto de necesidades no satisfechas donde emerge Myriota, una empresa australiana reconocida por su experiencia en conectividad satelital de bajo consumo para IoT. La compañía ha dado un paso significativo hacia la resolución de este dilema con el lanzamiento de su red híbrida HyperPulse, una infraestructura diseñada para ofrecer conectividad continua y fluida, sin importar la ubicación del activo. Esta innovación busca eliminar las barreras geográficas y económicas que hasta ahora han frenado la adopción masiva del IoT industrial en regiones complejas como América Latina, comenzando su despliegue en mercados clave como México, Brasil y Argentina. La promesa es una conectividad ubicua que optimiza el monitoreo y la gestión de activos, desde ciudades hasta los rincones más inaccesibles.
Conectividad Híbrida: Myriota HyperPulse vs. Soluciones Tradicionales
La propuesta de valor central de Myriota con HyperPulse radica en su capacidad para integrar de forma inteligente la conectividad satelital y celular en una única solución unificada. A diferencia de las aproximaciones tradicionales que a menudo requieren la gestión de múltiples proveedores y tecnologías dispares, HyperPulse opera como una red no terrestre (NTN) 5G que se complementa con redes celulares existentes. Esto significa que los dispositivos equipados con la tecnología de Myriota pueden cambiar automáticamente entre la conectividad satelital y la celular según la disponibilidad y las condiciones de la red, asegurando así un seguimiento y transmisión de datos ininterrumpidos.
La arquitectura de HyperPulse está diseñada para maximizar la eficiencia y reducir la complejidad. Myriota ha desarrollado AssetHawk, un dispositivo de rastreo robusto y alimentado por batería, optimizado para trabajar con esta red híbrida. AssetHawk es capaz de operar durante años sin necesidad de recarga, lo que lo hace ideal para el monitoreo de activos en ubicaciones remotas donde el acceso a la energía es limitado o inexistente. Esta combinación de hardware y red permite a las empresas rastrear con precisión activos móviles que transitan entre áreas con y sin cobertura celular, una capacidad crítica para la logística, el transporte y la gestión de flotas.
En contraste, las soluciones exclusivamente satelitales, si bien ofrecen cobertura global, históricamente han estado asociadas a costos de hardware y planes de datos más elevados, así como a un mayor consumo de energía para los dispositivos, lo que impacta negativamente la vida útil de las baterías. Las soluciones puramente celulares, por su parte, son económicas en las áreas cubiertas, pero fallan completamente una vez que los activos se mueven fuera del alcance de las torres de telefonía, dejando "puntos ciegos" críticos en el monitoreo. La propuesta híbrida de Myriota supera estas limitaciones al ofrecer lo mejor de ambos mundos: la omnipresencia del satélite y la eficiencia de la red celular, todo bajo un modelo de servicio simplificado.
Ben Cade, CEO de Myriota, enfatiza esta transformación: "Durante décadas, la desconexión de numerosos activos operativos remotos se debió a que la economía nunca funcionó, no a la falta de tecnología". Con HyperPulse, afirma Cade, "es comercialmente viable conectar casi cualquier activo, en cualquier lugar, por menos de un dólar al mes. No se trata de una mejora incremental. Se trata de un nuevo mercado". Esta declaración subraya el cambio de paradigma que Myriota busca impulsar, haciendo que el IoT industrial a escala sea accesible para una gama mucho más amplia de empresas y aplicaciones.
Alastair Williamson, CEO de Wyld Networks, socio de Myriota, refuerza esta visión, señalando que la conectividad satelital de órbita baja (LEO) está "desbloqueando modelos de negocio transformadores al combinar conectividad de bajo consumo y bajo costo incluso en las regiones más remotas, incluyendo el 85% de la superficie terrestre donde no hay redes celulares". Esto destaca el papel crucial de la tecnología LEO en la viabilidad y la eficacia de la oferta híbrida de Myriota.
Los datos hablan: Cifras que Transforman el IoT Industrial
El impacto potencial de la red HyperPulse de Myriota se fundamenta en cifras que prometen una transformación significativa en el panorama del IoT. La disponibilidad de la red híbrida se extiende a mercados clave como Estados Unidos, México, Argentina, Brasil, Australia, Nueva Zelanda y Arabia Saudita, con planes ambiciosos de expansión a más regiones a lo largo del año en curso. Específicamente para América Latina, la disponibilidad general de HyperPulse para México y Brasil inició en diciembre de 2025, con Argentina y otros países latinoamericanos previstos para principios de 2026. Estas fechas marcan un cronograma claro para la adopción regional.
Uno de los aspectos más disruptivos de la oferta de Myriota es su estructura de costos. Los planes de datos híbridos inician en un precio altamente competitivo de menos de 1 dólar (USD $0.99) por dispositivo al mes. Esta cifra, según Oscar Delgado, director regional de ventas de Myriota, no solo posiciona a HyperPulse como una solución atractiva, sino que puede "reducir los costos de IoT satelital entre un 50% y un 80%" y "multiplicar el volumen de datos disponible entre 8 y 15 veces". Estas reducciones de costos y aumentos de capacidad son cruciales para la escalabilidad del IoT industrial, especialmente para empresas con grandes flotas de activos o extensas operaciones en áreas remotas.
Las proyecciones del mercado también respaldan la visión de Myriota. ABI Research pronostica un crecimiento exponencial para las conexiones IoT basadas en estándares de redes no terrestres (NTN), esperando que pasen de 2.08 millones en 2024 a casi 14 millones para 2032, lo que representa una impresionante tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 26.9%. Paralelamente, el mercado global de IoT satelital, valorado en aproximadamente US$2 mil millones en 2024, se proyecta que alcance los US$15.5 mil millones en 2034. Estas cifras no solo validan la necesidad de soluciones como HyperPulse, sino que también ilustran el vasto potencial de mercado que Myriota busca capitalizar, especialmente al hacer la conectividad satelital más accesible a través de su modelo híbrido y de bajo costo. La democratización de la conectividad en el 85% de la superficie terrestre que carece de redes celulares abrirá nuevas oportunidades de negocio que antes eran económicamente inviables.
Qué significa para América Latina: Un Impulso a la Transformación Digital
Para América Latina, el despliegue de la red híbrida HyperPulse de Myriota representa una oportunidad transformadora para cerrar la brecha de conectividad y acelerar la digitalización de sectores clave. En la región, existe una "demanda reprimida monstruosa" de soluciones de conectividad IoT, particularmente en México y Brasil, con Argentina siguiendo de cerca. Las características geográficas de muchos países latinoamericanos, con vastas extensiones rurales y zonas de difícil acceso, hacen que una solución híbrida sea especialmente relevante.
Los principales sectores que se beneficiarán directamente incluyen la minería, donde el monitoreo remoto de equipos y la seguridad de los trabajadores en yacimientos aislados es fundamental; la agricultura, que podrá optimizar el riego, el uso de fertilizantes y el seguimiento de cultivos y ganado en grandes extensiones; la energía, facilitando el monitoreo de infraestructuras dispersas como oleoductos, gasoductos y parques eólicos; y la logística, permitiendo el rastreo ininterrumpido de flotas y activos móviles a través de rutas que combinan tramos urbanos y remotos. Myriota ya ha demostrado su eficacia en la región a través de colaboraciones, como la realizada con EDGE para el monitoreo remoto de operaciones petroleras en Argentina, Colombia, Brasil y Bolivia, lo que resultó en una reducción significativa del tiempo de inactividad de los equipos.
Sin embargo, el camino hacia la plena adopción del IoT en América Latina no está exento de desafíos regulatorios. El marco normativo de IoT en la región se caracteriza por ser segmentado y, en ocasiones, rígido, lo que puede actuar como un freno a la inversión y la innovación. Las regulaciones sobre el registro de SIM varían considerablemente entre países, con México, por ejemplo, reintroduciendo requisitos amplios. Brasil, por su parte, reforzó su prohibición al roaming permanente en 2025, una medida que podría impactar las estrategias de conectividad transfronteriza para dispositivos IoT. La Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET) ha abogado consistentemente por una reforma regulatoria que promueva la inversión y la innovación, ya que las regulaciones actuales a menudo imponen cargas desproporcionadas a los operadores y proveedores de servicios. A pesar de estos obstáculos, la llegada de soluciones como HyperPulse, que simplifican la conectividad y reducen los costos, podría incentivar a los reguladores a modernizar sus marcos para aprovechar el inmenso potencial económico y social del IoT. La capacidad de Myriota de ofrecer una solución de conectividad coherente a través de estas diversas geografías y normativas podría ser un catalizador clave para la adopción.