Qué es la disputa por la IA en América Latina y por qué importa ahoraNvidia, un actor central en la revolución de la Inteligencia Artificial (IA), ha trazado una hoja de ruta clara para América Latina: la verdadera competencia por el liderazgo en IA no radicará en la fabricación de chips, sino en el desarrollo de una robusta infraestructura de centros de datos. Esta declaración, proveniente de Márcio Aguiar, director de la división Enterprise de Nvidia para América Latina, redefine el debate regional sobre cómo capitalizar el auge de la IA. La relevancia de esta postura es palpable en un momento en que la región busca posicionarse en la economía digital global, y la IA emerge como un motor de transformación sin precedentes.Para Nvidia, la disponibilidad de energía confiable, la garantía de soberanía de datos y una regulación ágil serán los pilares que determinarán qué países latinoamericanos atraerán las mayores inversiones y desarrollarán capacidades avanzadas en IA. Esta visión desvía el foco de una ambiciosa, y quizás inalcanzable a corto plazo, industria local de semiconductores, hacia una estrategia más pragmática: potenciar el talento, el software y las aplicaciones, lo que a su vez impulsará la demanda de infraestructura computacional de alta gama. La perspectiva de Aguiar, publicada originalmente por DPL News, subraya una realidad económica y tecnológica: construir una fábrica de semiconductores de vanguardia es una empresa multimillonaria y extremadamente compleja, mientras que la expansión de la infraestructura de centros de datos, aunque también costosa, ofrece un camino más directo y adaptable para la adopción masiva de la IA en la región, impactando desde servicios financieros hasta la agroindustria.## Cómo funciona el ecosistema de centros de datos para la IAEste enfoque se centra en la columna vertebral digital: los centros de datos. Estos complejos albergan miles de servidores equipados con unidades de procesamiento gráfico (GPU) de alto rendimiento, como las que produce Nvidia, capaces de manejar las cargas de trabajo intensivas que requiere el entrenamiento y la inferencia de modelos de IA. La IA generativa, en particular, demanda una capacidad computacional que solo los data centers de hiperescala pueden proporcionar de manera eficiente.El concepto de "IA soberana", que Nvidia promueve activamente y ha sido profundizado por medios como Radio Nodo AI, implica que los países desarrollen y operen sus capacidades de IA utilizando infraestructura, datos, talento y redes empresariales dentro de sus propias fronteras. Esto no solo garantiza la seguridad y privacidad de los datos, sino que también permite adaptar la IA a los idiomas, culturas y marcos regulatorios específicos de cada nación, convirtiéndola en una capacidad estratégica nacional. Para lograr esto, Nvidia está forjando alianzas estratégicas con empresas de telecomunicaciones latinoamericanas, a quienes Guilherme Fuhrken, gerente de ventas corporativas de Nvidia, identifica como fuentes cruciales de inversión y proveedores confiables para esta infraestructura de IA soberana, según BNamericas.La inversión en centros de datos en América Latina es impresionante. El mercado regional fue valorado en USD 11.567,79 millones en 2020 y se proyecta que alcanzará los USD 49.096,09 millones para 2035, creciendo a una Tasa de Crecimiento Anual Compuesto (CAGR) del 9,53%. Grandes tecnológicas como Amazon (AWS), Microsoft y Google han comprometido aproximadamente US$22.600 millones en inversiones acumuladas en infraestructura digital en la región. Esto incluye, por ejemplo, US$1.800 millones de AWS en Brasil hasta 2034 y miles de millones adicionales en Chile y México. Microsoft, por su parte, ha anunciado proyecciones de US$2.600 millones en Brasil en tres años y US$3.300 millones en Chile. Bloomberg Línea destaca que Marcio Aguiar pronostica que Brasil y México se consolidarán como los principales "hubs" de inteligencia artificial en América Latina. Esta masiva inyección de capital subraya la importancia crítica de los centros de datos como columna vertebral de la economía de la IA. Además, la adopción de IA está en ascenso: el 72% de los altos ejecutivos latinoamericanos la consideran clave en los próximos tres años, y se espera que para 2030, el 50% de la infraestructura física de los centros de datos se dedique a servicios de IA.## Qué cambia para los profesionales tech en la regiónPara los profesionales tech en América Latina, esta reorientación estratégica de la IA hacia los centros de datos implica un cambio significativo en las prioridades y oportunidades. En lugar de una demanda masiva por ingenieros de diseño de chips, se espera un aumento exponencial en la necesidad de expertos en infraestructura de TI, ingenieros de nube, especialistas en ciberseguridad para data centers, desarrolladores de software de IA, científicos de datos y arquitectos de soluciones que puedan aprovechar esta infraestructura. La atención se desplaza de la micro-escala de los semiconductores a la macro-escala de la infraestructura y el software.Esto abre un vasto campo para el desarrollo de talento local en áreas como la gestión de redes de alta velocidad, la optimización de recursos computacionales, la implementación de plataformas de IA y el desarrollo de aplicaciones específicas para mercados regionales. Sectores como servicios financieros, BPO, centros de contacto y agrotech ya están liderando la adopción de IA, creando nichos específicos de alta demanda. Sin embargo, este cambio también resalta desafíos persistentes. La región enfrenta una escasez de talento especializado, lo que podría convertirse en un cuello de botella para el rápido despliegue de estas capacidades. Además, la inversión en centros de datos, aunque prometedora, requiere una atención meticulosa a aspectos como la eficiencia energética y la sostenibilidad. Los centros de datos son consumidores voraces de energía y agua, planteando conflictos socioambientales por su impacto en el uso de la tierra y el ruido. Se estima que consumen entre el 1.5% y 2% de la electricidad global, y esta cifra podría duplicarse para 2030, según expertos como Soledad Vogliano del Grupo ETC. Esto significa que los profesionales tech no solo necesitarán habilidades técnicas, sino también una comprensión de las prácticas sostenibles y la capacidad de diseñar soluciones energéticamente eficientes. La regulación de la IA en América Latina, aunque heterogénea, también impactará a los profesionales. Países como Perú y El Salvador ya tienen legislación, y Brasil, México y Colombia están en proceso. Adaptarse a estos marcos regulatorios, especialmente en lo que respecta a la privacidad y soberanía de datos, será crucial para el desarrollo y despliegue de soluciones de IA.## Qué viene después en la infraestructura de IA latinoamericanaEl futuro de la IA en América Latina estará fuertemente ligado a la evolución y expansión de su infraestructura de centros de datos. Se proyecta que para 2030, el 50% de la infraestructura física de los centros de datos estará dedicada a servicios de IA, un indicativo claro de la dirección que toma la inversión. La regulación jugará un papel fundamental. Países como Brasil, con su régimen REDATA (Medida Provisoria 1318/2025) que combina incentivos fiscales con exigencias de sustentabilidad e I+D, y Chile, con un Plan Nacional de Data Centers 2024-2030, están sentando precedentes. La armonización y agilización de estos marcos regulatorios serán esenciales para brindar la seguridad jurídica que los inversores, como Nvidia, demandan para el tratamiento de datos y la operación de infraestructuras críticas. Márcio Aguiar subraya la necesidad de estabilidad jurídica para seguir atrayendo capital.Sin embargo, no todo es optimismo. Expertos como los citados por Chequeado y Ruido, incluyendo a Alex de Vries de la Universidad Libre de Ámsterdam, han cuestionado las promesas de creación de empleos locales por parte de las "big techs" en relación con los data centers, y exigen mayor transparencia, compensaciones sociales y garantías ambientales. La "brutal" construcción estimada de 120-130 centros de datos de hiperescala anualmente hasta 2030, según Soledad Vogliano del Grupo ETC, intensificará las presiones sobre los recursos.América Latina, con su potencial para que la IA aporte entre US$1.1 y US$1.7 billones anuales a su economía, según McKinsey y el World Economic Forum, tiene una oportunidad histórica. Sin embargo, deberá navegar cuidadosamente entre el crecimiento tecnológico, la sostenibilidad ambiental y la equidad social. La próxima década será testigo de cómo la región balancea la necesidad de infraestructura con la responsabilidad social y ecológica, y cómo los profesionales tech se adaptan a un panorama donde la capacidad computacional y la gobernanza de datos serán tan cruciales como la innovación algorítmica. La vigilancia sobre el impacto real de estas inversiones y la exigencia de compromisos claros en términos de empleo, recursos y comunidades serán vitales. La verdadera carrera de la IA en América Latina apenas comienza, y su trayectoria dependerá no solo de la tecnología, sino de la visión y la gobernanza que la acompañen.