La estrategia de Amazon se solidificó a finales de julio de 2026, cuando la compañía presentó una solicitud formal ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EE.UU. para obtener las autorizaciones necesarias para el despliegue y operación de estos satélites D2D. Esta nueva constelación es adicional a los satélites de banda ancha de Project Kuiper, que ya tiene más de 390 unidades en órbita y un plan total de 3.236 satélites de primera generación programados para ser desplegados para julio de 2029. Los lanzamientos de Kuiper han sido intensos, con más de 80 misiones completadas hasta la fecha y proyecciones de más de 20 misiones en 2026 y más de 30 en 2027.
Un movimiento clave para asegurar la viabilidad de su servicio D2D fue la adquisición del operador satelital Globalstar por aproximadamente $11.6 mil millones de dólares en abril de 2026. Esta transacción, que se espera cerrar en 2027, es fundamental porque otorga a Amazon los derechos de espectro en las bandas L y S, frecuencias críticas para la comunicación directa con teléfonos móviles convencionales. Se espera que el despliegue de la constelación D2D comience en 2028, con los servicios comerciales disponibles para los usuarios en el mismo año, marcando una nueva era en la accesibilidad a internet.
Antecedentes y Batalla en la Órbita Baja
El mercado de los satélites de órbita terrestre baja (LEO) ha experimentado un crecimiento explosivo en la última década, impulsado por la promesa de internet de baja latencia y alta velocidad en cualquier punto del planeta. Amazon, con su Project Kuiper, entró en este campo como un contendiente formidable frente a SpaceX y su ya establecido Starlink. Mientras que Kuiper se ha enfocado inicialmente en ofrecer un servicio de banda ancha fija, la expansión hacia la conectividad D2D era un paso predecible y estratégico, dada la creciente demanda de ubicuidad en el acceso a la red.
La adquisición de Globalstar por parte de Amazon subraya la ferocidad de esta competencia. Asegurar los derechos de espectro es tan vital como la capacidad de lanzar satélites. Esta movida no solo fortalece la posición de Amazon frente a Starlink, sino que también establece un precedente sobre cómo los grandes actores tecnológicos están consolidando recursos para controlar la infraestructura de comunicación del futuro. La carrera no es solo por cuántos satélites se tienen en órbita, sino por la capacidad de ofrecer servicios diversificados y la posesión de las frecuencias necesarias para hacerlos realidad. La "guerra en la órbita baja", como se ha descrito, ahora tiene un nuevo y poderoso frente, con implicaciones para millones de usuarios en todo el mundo.
Implicaciones Técnicas y Estratégicas para la Industria
La propuesta de Amazon Leo D2D implica un conjunto de desafíos técnicos y oportunidades estratégicas significativas. Conectar directamente a un teléfono móvil desde el espacio requiere superar obstáculos como las antenas diminutas de los dispositivos, las limitaciones de potencia y la gestión de la propagación de la señal en un entorno con un vasto espacio y múltiples satélites en movimiento. La utilización de las bandas L y S, tradicionalmente usadas por los móviles terrestres, introduce un "gran potencial de interferencia" con las redes existentes, como advierte Luciana Camargos de la GSMA, lo que exige una "gestión del espectro muy cuidadosa" por parte de los reguladores y operadores.
Desde una perspectiva estratégica, la entrada de Amazon con una constelación D2D dedicada intensifica la competencia en un mercado que, según Armand Musey de Summit Ridge Group, ya está "concurrido". La capacidad de Amazon, a través de la adquisición de Globalstar, de potencialmente "superar" a Starlink en los plazos de despliegue de D2D sugiere una carrera no solo por la tecnología, sino por la agilidad en la implementación. Para los operadores de telecomunicaciones tradicionales, esta evolución significa la necesidad de establecer alianzas estratégicas con los operadores satelitales para complementar sus redes terrestres, especialmente en zonas de baja o nula cobertura. Los casos de uso para D2D son claros: personas desatendidas o subatendidas por redes inalámbricas, respuesta a emergencias y conectividad en sitios remotos. Esto podría reconfigurar el diseño de futuros dispositivos móviles, que podrían integrar hardware específico para estas conexiones satelitales directas.
El Desafío y la Oportunidad en Latinoamérica
La región latinoamericana representa un campo de batalla crucial para la expansión de la conectividad satelital, y la entrada de Amazon Leo D2D tendrá un impacto profundo. Históricamente, vastas áreas de América Latina han carecido de infraestructura terrestre adecuada, dejando a millones de personas sin acceso a internet o con servicios deficientes. Los servicios LEO, y particularmente la oferta D2D, tienen el potencial de cerrar esta brecha.
En términos de regulación, algunos países latinoamericanos ya están preparándose. Brasil, a través de Anatel, ha liderado la autorización del uso de bandas del espectro para servicios D2D, aunque exigiendo acuerdos de colaboración entre operadores satelitales y móviles locales. Chile ha actualizado su plan nacional de espectro para incluir estas frecuencias, y Perú ha implementado un proyecto piloto (sandbox regulatorio) para la transmisión directa de señal satelital a celulares en zonas sin cobertura 4G. Estas acciones demuestran un reconocimiento de la necesidad y la oportunidad que presenta esta tecnología.
Actualmente, Starlink de SpaceX domina el mercado de satélites LEO en la región, representando el 98.2% de las muestras de Speedtest de satélites de consumo en el tercer trimestre de 2025. Sin embargo, Amazon Leo D2D se posiciona como el primer competidor significativo. Amazon ha demostrado su compromiso con la región, anunciando en noviembre de 2025 el lanzamiento de su servicio LEO de banda ancha en Sudamérica con una inversión de $10.000 millones, a través de alianzas estratégicas con DirecTV Latin America y Sky Brasil, con cobertura ya anunciada en Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Perú y Uruguay. Esta inversión masiva, sumada a la oferta D2D, cambiará las dinámicas del mercado. Las empresas de telecomunicaciones locales deberán adaptarse; los proveedores tradicionales de satélites geoestacionarios (GEO) ya están perdiendo clientes, y las telcos terrestres probablemente necesitarán forjar alianzas, como la que América Móvil explora con Starlink, para complementar sus servicios. Como señala Mike Dano de Ookla, el internet satelital está "reconfigurando fundamentalmente el panorama de la conectividad en Latinoamérica", una tendencia que Amazon acelerará significativamente.