Impulsado por Cipre Holding y con el respaldo estratégico de gigantes como Nvidia, el objetivo principal de México IA+ 2.0 es fortalecer la soberanía de la IA en el país. Esto se logrará a través de una hoja de ruta ambiciosa que contempla el desarrollo de infraestructura especializada, la creación de fábricas de IA, el fomento intensivo del talento local, la consolidación de la colaboración público-privada y la generación de casos de uso concretos que aceleren la adopción tecnológica en todo el territorio. Jessica Peña, directora General de México IA+ y vicepresidenta de CIPRE, ha enfatizado la importancia de construir un ecosistema colaborativo que integre a la academia, el gobierno y la iniciativa privada para lograr este objetivo. La edición anterior del evento, enfocada en la soberanía de la IA, ya marcó un precedente al reunir a más de 9,800 asistentes y 60 marcas, además de otorgar 250 becas de capacitación, demostrando el creciente interés y la urgencia del tema en el país. Marcio Aguilar, director de NVIDIA para Latinoamérica, subraya que iniciativas como esta son cruciales para desarrollar competencias y tecnologías de IA con un impacto que trascienda fronteras.
Centros de Datos Tradicionales vs. Fábricas de Inteligencia Artificial
La distinción entre un centro de datos tradicional y una 'fábrica de Inteligencia Artificial' es fundamental para comprender el desafío que enfrenta México. Mientras que los centros de datos tradicionales se conciben principalmente para el almacenamiento y procesamiento general de información, alojando servidores y redes que garantizan la disponibilidad de aplicaciones y servicios, una fábrica de IA es una infraestructura hiper-especializada. Esta última requiere una capacidad de cómputo masiva, impulsada por unidades de procesamiento gráfico (GPUs) de alto rendimiento y sistemas de refrigeración avanzados, diseñados específicamente para entrenar y desplegar modelos de IA a gran escala, desde el procesamiento del lenguaje natural hasta la visión por computadora.
El problema en México radica en una brecha crítica: aunque el país cuenta con aproximadamente 50 centros de datos, ninguno posee la infraestructura especializada necesaria para alojar o procesar modelos de IA a la escala requerida. Esto significa que para tareas de IA intensivas, México actualmente depende de la subcontratación de infraestructura en países como Estados Unidos, China y Holanda, tal como ha señalado Adriana Rivera Cerecedo, directora ejecutiva de la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC). Esta dependencia externa compromete la soberanía tecnológica del país y eleva los costos.
La construcción de esta infraestructura de vanguardia no es menor. Según la MEXDC, construir un centro de datos en México puede ser hasta cuatro veces más costoso que en Brasil, principalmente debido a los precios de la energía y la conectividad. El país, que proyecta necesitar alrededor de 1.5 GW en capacidad de centros de datos para 2030, concentra actualmente el 65% de su capacidad instalada en Querétaro, con una proyección de 480 MW para 2029. Andrés Rengifo, de Microsoft, sin embargo, ve una gran oportunidad, considerando a México un polo regional para infraestructura crítica de IA gracias a sus actuales centros de datos, servicios en la nube y su estratégica cercanía con Estados Unidos. El reto es transformar esta capacidad general en la potencia específica que demanda la IA.
Los datos hablan: Inversión, Adopción y Desafíos
Los números reflejan un ecosistema de IA en México vibrante pero con desafíos persistentes. La inversión empresarial en IA en el país experimentó un crecimiento espectacular del 107% en 2025, alcanzando los 33,000 millones de pesos, equivalentes a aproximadamente 1,800 millones de dólares. Para 2026, las proyecciones indican una inversión de 776 millones de dólares específicamente en software y servicios de IA. Un estudio de KPMG revela que el 80% de las organizaciones mexicanas priorizará la inversión en IA, destinando un promedio de 171 millones de dólares en los próximos 12 meses. Sin embargo, este entusiasmo se matiza con la realidad de que el 54% de las empresas planea destinar menos del 2% de sus ingresos a IA, y un 40% aún no tiene proyectos concretos.
En cuanto a la adopción, más de 495,000 empresas mexicanas, lo que representa el 38% del total, incorporaron IA en el último año. Según ServiceNow, la madurez empresarial en IA de México alcanzó un promedio de 52 sobre 100 en 2026. México se posiciona como el séptimo país en Latinoamérica en adopción de IA, con un 20.1% de la población en edad de trabajar utilizándola, lo que representa un aumento de 2.3 puntos porcentuales respecto a 2025. Aunque la penetración de IA empresarial creció un 48% en 2025, un preocupante 46% de las empresas mexicanas no puede medir confiablemente el retorno de inversión (ROI) de sus proyectos. Rubén Mugártegui, director de AWS México, ha advertido sobre el riesgo de una adopción superficial, calificándola de